MADRID, (OTR/PRESS)
'Callejeros' se acerca en su primera entrega al drama que viven decenas de familias expropiadas. Barrios enteros ven cómo los recuerdos de toda una vida se desvanecen a golpe de piqueta. "La Administración, amparada por la ley, priva a estas personas de su hogar alegando motivos de interés social: ampliación de un aeropuerto, las vías del AVE o por un reordenamiento urbano", denuncia el equipo de 'Callejeros'.
El reportero David Moreno pone voz a historias como la de Laudelina. Vecina de la localidad de Santurtze, en Bilbao, recibió la orden de expropiación hace quince años, pero "se irá de casa directamente al cementerio", comenta a la cámara del programa. En 'Expropiados', título del reportaje, el espectador conocerá también el testimonio de un vecino de Málaga que asiste desesperado al derribo de su casa por una grúa: "si pudiera, ahora mismo le cogía del pescuezo y lo mataba". Al momento, un chatarrero avispado, rebusca entre las ruinas para ver si hay algo que pueda aprovechar.
A continuación, en 'Los últimos de Madrid', las cámaras de 'Callejeros' visitan algunos barrios y poblados madrileños como el de Fuencarral, Canillas o la Uva de Hortaleza, donde numerosos vecinos se han visto obligados a abandonar su vivienda y realojarse en otras nuevas. Son historias como la de Ramira, que va en silla de ruedas y no pisa la calle desde hace mucho tiempo porque las obras de la colonia madrileña de San Pablo se lo impiden. Los espectadores conocerán también el relato de Santiago; en la tensa espera hasta que le asigne piso tiene que encerrar con llave a sus padres, enfermos de Alzheimer, para que no se escapen.