Los chicos de 'CSI', desbordados por cinco casos

Actualizado 16/03/2008 17:29:30 CET
TELE5

MADRID,(OTR/PRESS)

Por si un par de casos por episodio no fueran suficientemente complicados, los forenses de 'CSI' tendrán que investigar nada menos que cinco crímenes distintos. Asesinato, accidente u homicidio son las causas que tendrán determinar los forenses en las cinco complejas muertes de una guarda de seguridad, una mujer que cayó desde un precipicio, un hombre apuñalado y dos vecinos que manipulaban una motosierra. Estos casos serán objeto de investigación en el episodio de 'CSI Las Vegas' que Telecinco estrena el lunes a las 22.15 horas.

En el capítulo titulado 'Etiquetas en los pies', Catherine y Brass llegan a un hotel donde se ha encontrando el cuerpo sin vida de Donna Basset, vestida con un albornoz blanco, en el ascensor. Tras examinar el cadáver, Catherine descubre varios pétalos de rosa en el hombro de la mujer y agua en su boca, indicios que le llevan a pensar que Donna murió ahogada. La forense halla además unas fibras blancas en el ático del hotel, así como el cubo de una de las camareras con varias prendas femeninas en el fondo y un revólver reglamentario. El director del establecimiento hotelero informa que la víctima trabajaba como guarda de seguridad de Robert Hsing, cliente del hotel.

Mientras tanto, Warrick, Greg y Sofia investigan la muerte de Rebecca McGill, que aparentemente cayó desde un precipicio y falleció cuando su cabeza impactó contra una roca. Warrick interroga a Gavin McGill, marido de la víctima, que primero declara que su esposa cayó accidentalmente para luego afirmar que se lanzó al vacío. En el laboratorio, Robbins observa varias cicatrices en las manos de la fallecida, mientras Henry Andrews constata que Rebecca ingirió antidepresivos y alcohol antes de morir.

En otra zona de la ciudad, Sofía examina el cadáver de Jack Day, víctima de un apuñalamiento. La esposa del fallecido asegura que un loco apuñaló a su marido y huyó precipitadamente del lugar.

Además, los forenses investigan las muertes de Lou Beltran y Ray Gaynor, dos vecinos que murieron cuando manipulaban una motosierra. Grissom y Sara descubren ambos cuerpos en el garaje de Gaynor junto a varios trozos de muebles serrados. Los forenses estudian varias pistas para corroborar quién de de ellos mató al otro.