Vargas Llosa: "El terrorismo es una peste de nuestra época"

Mario Vargas Llosa y Aitana Sánchez Gijón
Foto: JAVIER NAVAL
Actualizado 22/01/2015 15:09:44 CET

MADRID, 22 Ene. (EUROPA PRESS)

   El Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa se ha referido este jueves al terrorismo con motivo de la presentación ante los medios de la obra Los cuentos de la peste, en la que por primera vez se sube a las tablas. "El terrorismo es una peste de nuestra época", ha subrayado.

   El escritor se estrenará como actor con esta obra, de la que él es autor y que este jueves publica Alfaguara. La pieza podrá verse en el Teatro Español de Madrid entre el 28 de febrero y el 1 de marzo y en el reparto destacan también la actriz Aitana Sánchez Gijón y el intérprete Pedro Casablanc.

   Los cuentos de la peste, que precisamente publica este jueves la editorial Alfaguara, es una obra basada en 'Decamerón', del italiano Giovanni Boccaccio, que deja abierta la posibilidad de interpretar esa enfermedad que asoló Europa durante el siglo XIV como el "temor colectivo a la catástrofe" y que en la actualidad, según el escritor, toma el terrorismo como foco en el presente.

   "Es el gran protagonista del siglo XXI por el temor que despierta, por la atención que suscita, por la preocupación que hay en torno a él. Al mismo tiempo, vivimos en una época en la que hay armas de destrucción masiva que están cada vez más al alcance de quien pueda pagarlas. Ya no es imposible que uno de esos grupúsculos terroristas estén muy bien financiados y se mate a cien mil personas con estas armas", ha indicado.

   La obra que se estrenará en el Teatro Español narra la reunión de unos jóvenes en una villa a las afueras de Florencia durante la que se cuentan de viva voz historias para entretenerse mientras la peste asola la ciudad y poder así fugar hacia lo imaginario, algo que le sirve al Nobel para construir una obra dramática en torno al deseo, basada en ocho de los relatos de Boccaccio.

   Precisamente, el escritor cree que "contar historias" ha servido a lo largo de toda la humanidad, y especialmente en las épocas más remotas, para "defenderse contra la precariedad de la vida". "El mundo de ficción enriquece nuestro mundo. "Todos quisiéramos tener más vidas de las que tenemos", ha dicho.

   "Un pueblo culto e impregnado de ficciones es más difícil de manipular que otros. El espíritu crítico nace de vivir en la fantasía, no seríamos tan críticos si no fuéramos capaces de inventar mundos mejores que este", ha recalcado.

   Vargas Llosa no es el primer Nobel en subir a las tablas. Antes lo hicieron Harold Pinter, quien actuó durante los últimos años de su vida, o Darío Fo, quien comenzó casi al unísono su carrera como intérprete y como escritor, por lo que hay precedentes, a pesar de que el autor de 'La fiesta del chivo' reconoce que hay grandes diferencias entre ambas artes.

   Una de ellas es la soledad que conlleva la tarea del escritor, que crea "rodeado de fantasmas". "Es tomar retiro para poder inventar su propia idiosincrasia y tiempo", ha señalado. Además, "la libertad del autor es infinitamente mayor", a diferencia de la del actor que, aunque no desaparece, sí está "más confinada" en "cierta maquinaria a la que ha de someterse".

TEMOR A LA "DESMEMORIA"

   El escritor no tiene presentes en este momento las opiniones de la crítica, aunque sí le importan los comentarios, que espera con "curiosidad" y que leerá atento cuando se publiquen en la prensa. Ahora está "concentrado" en su papel, algo que conlleva "mucha inseguridad" debido, entre otras cosas, al temor a la "desmemoria". "Puede ser catastrófico, ahora mi preocupación es recordar, no desentonar con los compañeros y la enorme inquietud que sería defraudar a los espectadores", ha dicho.

   En este sentido, el director de esta obra, Joan Ollé, ha bromeado respecto al desafío de Vargas Llosa de retener los diálogos en su cabeza, a lo que se ha referido como "virtud", puesto que "se subvierte y no siempre dice las palabras que escribió". "Asistimos a un ejercicio insólito: la redacción en directo de un texto", ha dicho el director, quien al mismo tiempo ha destacado el "aguante" del escritor peruano para soportar los "30 ensayos de un solo movimiento".

   Se trata de la cuarta producción del Teatro Español de una obra del Premio Nobel peruano, después de haber hecho realidad 'El loco de los balcones', protagonizada por José Sacristán; 'Kathie y el hipopótamo', con Ana Belén; y 'La Chunga', con Aitana Sánchez Gijón.

   Precisamente, Sánchez Gijón fue la actriz que escogió para el montaje 'La verdad de las mentiras', que dirigió en 2006 Joan Ollé, cuando aún no la conocía. Según recuerda, pensó inmediatamente era ella a quien quería ver en el escenario, después de haberla escuchado hablar sobre literatura en una entrevista. "Es buena compañera y generosa con mis deficiencias", ha dicho.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies