Keys sorprende a Venus y evita una semifinal de las Williams

Madison Keys celebra su victoria ante Venus Williams en Australia
BEN SOLOMON/TENNIS AUSTRALIA
Actualizado 28/01/2015 9:58:58 CET

MADRID, 28 Ene. (EUROPA PRESS) -

La joven tenista estadounidense Madison Keys se confirmó como la gran sorpresa del cuadro femenino del Abierto de Australia, primer 'Grand Slam' del año, tras evitar una semifinal de las hermanas Williams tras derrotar en tres mangas (6-3, 4-6, 6-4) a Venus, mientras que Serena no dio opciones a la eslovaca Dominika Cibulkova (6-2, 6-2).

Keys, a punto de cumplir 20 años, demostró ser uno de los nuevos valores que están surgiendo en el circuito de la WTA y tras apear anteriormente a toda una favorita como la checa Petra Kvitova, cuatro del mundo, aguó la 'fiesta' de las hermanas Williams, que deseaban cruzarse en la penúltima ronda.

La americana salió muy fuerte ante Venus Williams, que aspiraba a volver a estar en la pugna de un 'grande' casi cinco años después (US Open 2010), pero que cedió la primera manga ante el empuje de su compatriota, que no acusaba los nervios de sus primeros cuartos en un 'Grand Slam'.

Pero la mayor de las Williams reaccionó y se puso 4-1 arriba en el segundo parcial. Parecía que la manga se iría de forma sencilla a la decisiva tercera, pero Keys logró igualar antes de complicarse seriamente su pase a la penúltima ronda.

Venus Williams volvió a dominar para llevarse dos juegos seguidos para empatar la contienda y rompió pronto para tomar ventaja en el tercero. Sin embargo, la joven americana no se dio por vencida y con 4-3 abajo firmó un gran final para sacar el billete a las semifinales en Melbourne Park.

Ahora, tratará de evitar que la hermana menor, Serena, 'vengue' esta derrota. La primera cabeza de serie se metió en la penúltima ronda, que no alcanzaba desde su quinto y último título en Melbourne en 2010, después de arrollar en poco más de una hora a la eslovaca Dominika Cibulkova, finalista el año pasado, por un doble 6-2.

Después de haber pasado apuros ante la rusa Elena Svitolina y la española Garbiñe Muguruza, la número uno del mundo sacó su mejor versión, avalada por el poderío de sus golpes y por un saque de máximo nivel (15 saques directos).