Nadal y Muguruza lideran el 2017 tenístico nacional

Contador
Nadal y Muguruza, primer y tercer cabeza de serie en el US Open
REUTERS
Publicado 20/11/2017 14:07:33CET

MADRID, 20 Nov. (EUROPA PRESS) -

El tenista balear Rafa Nadal resurgió en 2017 para cerrar un año triunfal como número uno del mundo, ampliando hasta 16 su carrera en el 'Grand Slam' y soportando además la bandera española en el circuito de la ATP, con la progresión de Pablo Carreño y chispazos del resto de la 'Armada', del mismo modo que Garbiñe Muguruza mantuvo el pabellón español en la WTA.

El tenis masculino bajó el telón este fin de semana tras las Finales ATP que se llevó Grigor Dimitrov, y el balance español es sobresaliente en el caso de Nadal o de un Carreño en el 'Top 10'. Sin embargo y pese a dos títulos, Roberto Bautista se estancó en su progresión, aun destacando por encima de los veteranos Feliciano López, Fernando Verdasco y David Ferrer, o de un Albert Ramos que disfrutó de algún capítulo de gloria.

Para Nadal no era un escenario nuevo el verse obligado a recuperar su condición física, pero sí empezar la temporada en el noveno puesto del ranking, el más bajo desde 2004. Fue una lesión de muñeca la que complicó su 2016 y la que convirtió en incógnita su 2017. El de Manacor forzó por estar en los Juegos Olímpicos de Río y tuvo que parar en octubre pensando ya en el siguiente curso.

Entrado en la treintena, la acumulación de problemas físicos sacó de muchas quinielas al balear, pero una vez más se machacó para despejar pronto las dudas. Nadal arrancó el 2017 pletórico de fuerzas y de juego, con un nuevo aliado como Carlos Moyà en su banquillo.

El de Manacor alcanzó la final de Australia, donde se topó con el también 'renacido' Roger Federer, y otras dos más en Acapulco, donde perdió ante Sam Querrey, y Miami, derrota ante el de Basilea, que también le impidió progresar en Indian Wells.

Pero como es habitual, todo cambió hasta que llegó la tierra, superficie donde el rey de la arcilla agrandó ese título sumando, sobre todo, la decena de coronas en Roland Garros, apabullando a Stanislas Wawrinka, y que unió a las otras diez que alcanzó en Montecarlo y Barcelona, la mitad que tiene en Madrid, donde batió al austriaco Dominic Thiem, el único que le pudo ganar en tierra, en los cuartos de Roma.

Sobre la hierba de Wimbledon vivió seguramente uno de sus momentos más duros del año al toparse con un épico Gilles Müller en los octavos de final, para después centrarse en la superficie dura. Mientras Nadal subía, el resto bajaba, en un cambio de guión que se comió incluso a Djokovic o Murray en un discreto nivel de juego y también por lesiones.

A pesar de un pequeño bajón, Nadal llegó al US Open ya como número uno y mantuvo la pelea de 'grandes' a raya con Federer, conquistando Nueva York ante el sudafricano Kevin Anderson para al menos seguir a tres de los 19 del suizo.

Junto con su amigo de Basilea campó a sus anchas un Nadal al que el hambre de títulos, hasta seis cosechó en su mejor año desde 2013, terminó resintiendo a su rodilla. Una vieja 'amiga' que pidió tregua para cuando el balear buscaba la guinda de Maestro después de terminar por cuarta vez una temporada como número uno. Más de 7.000 puntos cosechados desde el noveno puesto allá por enero.

CARREÑO ROZA SU PRIMERA FINAL DE GRAND SLAM

Al resurgir de Nadal le acompaña Carreño en la primera plana del tenis español. Es el otro tenista de la 'Armada' en el 'Top 10', su mejor posición histórica, escalando desde la 30ª con la terminó el 2016. El asturiano se destapó este curso llegando incluso a ser el sustituto del propio Nadal en Londres, un relevo que también puede ser generacional por sus 26 años. Campeón en Estoril, en Roland Garros una lesión le apartó en cuartos de final precisamente ante el manacorí y en el US Open se permitió soñar hasta caer en semifinales ante Anderson.

Plantar cara a los mejores es el escalón aún pendiente para Roberto Bautista. El castellonense mantuvo la regularidad, guardando el 'Top 20', pero le faltó el salto en los 'grandes', donde no supera los octavos, aunque firmó los títulos de Winston-Salem y Chennai. También a sus 29 años, Albert Ramos cierra el año 23º, llegando a estar 17º tras hacer final en Montecarlo ante Nadal, a las puertas de sumar su segundo título ATP como le ocurrió en Sao Paulo.

Verdasco, Feliciano y Ferrer aparecen juntos en el ranking como 35º, 36º y 37º del mundo. Tanto al madrileño como el de Jávea, en los 35 años, han vivido una temporada complicada sin grandes resultados, mientras que 'Feli' brilló una vez más en la hierba. El toledano hizo final en Stuttgart y después conquistó el torneo de Queens, aunque no pudo mantener el nivel en Wimbledon. Además, en dobles junto con Marc López disputó la final del US Open.

MUGURUZA GANA SU SEGUNDO 'GRANDE' Y SABOREA EL NÚMERO UNO

En el circuito femenino de la WTA, Garbiñe Muguruza disfrutó del mejor año de su carrera. La tenista nacida en Caracas volvió a ser difícil de descifrar, pero demostró la calidad que atesora para conquistar su segundo 'Grand Slam' en la final de Wimbledon ante Venus Williams y, curiosamente, bajo la dirección de Conchita Martínez, la anterior campeona en Londres en 1994.

La hispano-venezolana creció en autoestima y mentalidad ganadora para alcanzar incluso en septiembre el número uno, provocando un momento histórico para el tenis nacional que veía como los dos rankings individuales eran dominados por dos de sus jugadores.

Para España fue un éxito sin precedentes, disfrutando del mejor tenista con Nadal y de la mejor jugadora del mundo con Muguruza. A sus 24 años, 'Garbi' demostró que la cabeza aún le juega malas pasadas, como la presión que no soportó en la defensa de Roland Garros y el ímpetu del público francés en su apoyo a Kristina Mladenovic en octavos.

Sin embargo, empieza a acostumbrar su mente a altas cotas. Después de ganar en Cincinnati perdonó en un asalto escaso de favoritas en el US Open y en la gira asiática se dejó el número uno ante la rumana Simona Halep, llegando a la cita de las mejores en Singapur con opciones hasta la derrota ante Venus Williams.

Muguruza es ya presente y futuro del tenis español, un horizonte al que de momento solo llama junto a ella Carla Suárez, lastrada en 2017 con lesiones que le han alejado de las mejores y la han dejado en la posición 40ª del ranking. La canaria, semifinalista en Monterrey y Bucarest, espera a recuperar el terreno perdido con Óscar Serrano como nuevo entrenador.

Lara Arruabarrena fue la tercera que completó la presencia de españolas en el 'Top 100' de la WTA después de un año irregular con la final en Bogotá y los octavos de Miami como mejores destellos, mientras que Sara Sorribes intentó consolidarse entre las cien mejores.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies