La OIT estima que 71,2 millones de jóvenes estarán en paro el próximo año, 200.000 más

Contador
Jóvenes en una oficina
PIXABAY
Publicado 20/11/2017 22:04:38CET

La tasa de participación juvenil en la fuerza de trabajo ha caído en 9,3 puntos porcentuales en los últimos 20 años

GINEBRA (SUIZA), 20 Nov. (EUROPA PRESS) -

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) prevé que el número de jóvenes desempleados en todo el mundo aumente en 200.000 personas en 2018 respecto a este año, hasta situarse en 71,2 millones, lo que apunta a una tasa de paro para este sector de la población del 13,1%, según el informe 'Tendencias mundiales del empleo juvenil 2017' publicado este lunes.

"A pesar de una reducción significativa del desempleo juvenil desde el momento más difícil de la crisis económica en 2009, la persistencia del desempleo y la falta de oportunidades de empleos de calidad siguen obstaculizando la búsqueda de un trabajo decente entre los jóvenes", denuncia la organización internacional en el documento.

Así, aunque la cifra estimada de 70,9 millones de jóvenes desempleados en 2017 (que representa el 35% de la población mundial desempleada) constituye una mejora "sustancial" en relación al nivel más alto de la crisis, cuando en 2009 llegó a situarse en 76,6 millones, se prevé que el número vuelva a aumentar en 2018 en 200.000 jóvenes parados, para alcanzar un total de 71,1 millones.

Según explica la OIT, el crecimiento económico mundial y el crecimiento del empleo siguen una trayectoria desacompasada, al tiempo que la inestabilidad económica amenaza con revertir los logros alcanzados en materia de empleo juvenil. "La relación de las tasas de desempleo jóvenes-adultos apenas ha cambiado a lo largo de la última década, lo que refleja las profundas desventajas de los jóvenes en el mercado de trabajo", indica la organización.

Además, la OIT subraya la "drástica" caída de la participación de los jóvenes en la fuerza laboral durante los últimos veinte años, ya que, a pesar de que desde 1997 hasta la actualidad la población joven ha aumentado en 139 millones de personas, la fuerza de trabajo juvenil ha disminuido en 35 millones. Así, los jóvenes en la fuerza de trabajo han pasado del 21,7% en 1997 al 15,5% en 2017, mientras que la participación juvenil en la fuerza de trabajo ha disminuido durante el mismo periodo del 55% al 45,7%.

PARADOS DE LARGA DURACIÓN Y EMPLEADOS INFORMALES

Entre los miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OCDE), cerca del 18% de los jóvenes desempleados llevan un año o más sin trabajar, considerados por tanto como parados de larga duración.

Al mismo tiempo, la OIT apunta que el 76,7% de los jóvenes que sí trabajan lo hacen en empleos informales, en comparación con el 57,9% de los adultos que trabajan. El empleo informal se caracterizados por la falta de algún tipo de protección, como no pagar el salario u obligación de hacer horas extras, despidos sin aviso o compensación, no tener derecho a baja por enfermedad o condiciones de trabajo inseguras, etc.

En concreto, los jóvenes que trabajan en este tipo de empleos como porcentaje del total de jóvenes empleados es del 96,8% en los países en desarrollo, del 83% en los países emergentes y de un poco menos del 20% en los países desarrollados.

EMPRENDER EN INTERNET

Existe también un número creciente de jóvenes en busca de trabajo y de jóvenes emprendedores que se dirigen a Internet, donde encuentran nuevas y diversas formas de empleo, como el trabajo de colaboración horizontal por Internet, que pueden ofrecer flexibilidad y ampliar las oportunidades de generar un ingreso.

Sin embargo, existen riesgos importantes como los bajos ingresos, la falta de garantía de continuidad del empleo o el ingreso, y la falta de acceso a las prestaciones sociales relacionadas con el trabajo.

Por último, la OIT aconseja sobre la importancia de invertir más en la educación de calidad y en el desarrollo de competencias, ya que el informe se constata también que mientras más tiempo una persona joven estudia, más breve será su período de transición hacia el empleo.

"En promedio, el tiempo transcurrido entre el final de los estudios y el primer empleo es 1,6 veces más largo para los jóvenes con estudios primarios que para aquellos que terminaron la secundaria, 1,7 veces más largo para los jóvenes con estudios secundarios que para aquellos con estudios terciarios, y 2,6 veces más larga para los jóvenes con estudios primarios que para aquellos con estudios terciarios", señala.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies