FAO advierte en un nuevo Informe del aumento en el sector forestal de las técnicas de manipulación genética

Actualizado 13/07/2005 18:52:32 CET

Ya en fase comercial, "es muy importante que se lleven a cabo evaluaciones de impacto ambiental con metodología internacional"

MADRID, 13 Jul. (EUROPA PRESS) -

La investigación y las aplicaciones de la biotecnología en el sector forestal avanzan rápidamente, especialmente en los países desarrollados, incluyendo las técnicas de manipulación genética, según se desprende de las conclusiones de un nuevo Informe realizado a nivel mundial sobre este campo por la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

Así, y según este estudio, el uso de la biotecnología forestal se concentra en un 70% en países desarrollados, con Estados Unidos, Francia y Canadá a la cabeza. India y China son las dos naciones más activas dentro del grupo de países en desarrollo o con economías de transición.

Aunque la biotecnología forestal se extiende al menos a 140 especies de árboles, la mayor parte de esta actividad, un 60%, se centra en tan solo seis géneros; el pino, el eucalipto, la picea (otro tipo de pino), el chopo (o populus), la encina (o quercus) y la acacia. De las cerca de 2.700 iniciativas en biotecnología registradas en el mundo en la última década, la modificación genética representa alrededor del 19%.

En conjunto, y según datos de la FAO, la manipulación genética en el sector forestal se realiza en al menos 35 países, aunque se supone que en la mayoría de los casos se trata de 'experimentos de laboratorio', con tan solo algunas pruebas sobre el terreno.

Actualmente se están llevando a cabo en el mundo más de 210 ensayos sobre el terreno de árboles genéticamente modificados en un total de 16 países, aunque la mayoría de estas pruebas tienen lugar en Estados Unidos y se limitan esencialmente a las especies populus, pinus, liquidambar (ámbar) y eucaliptus.

Tan solo China ha hecho pública su distribución comercial de árboles transgénicos, que alcanzaba casi 1,4 millones de plantas en una superficie de entre 300 y 500 hectáreas en 2002.

PROS Y CONTRAS

"La manipulación genética no es intrínsecamente buena o mala", asegura el experto en recursos genéticos forestales de la FAO, Pierre Sigaud. "Es esencial que exista un marco regulador que pueda aplicarse caso por caso en el campo de la investigación y el uso de los árboles modificados genéticamente", añade. Se trata de una cuestión que traspasa el nivel nacional, ya que la circulación del polen y la dispersión de semillas "no tienen en cuenta las fronteras y a causa del comercio de la madera a nivel mundial".

Entre las ventajas potenciales de los árboles transgénicos se encuentra un incremento en la producción de madera, así como un incremento de la calidad y de la resistencia de las especies a los insectos, las enfermedades y los pesticidas. Además, los costes de producir y procesar la madera o las virutas se reducen, así como el coste financiero y medioambiental de la fabricación de papel.

Pero la utilización de árboles transgénicos "no está exenta de riesgos", según la FAO. Entre ellos figuran la inestabilidad de los transgénicos, el fracaso de las plantaciones, la escasa calidad de la madera, el desarrollo de una tolerancia a las características modificadas por parte de los insectos u organismos patógenos, así como la dispersión de genes modificados en los ecosistemas naturales.

"Dado que la manipulación genética de árboles está entrando ya en su fase comercial con el género populus en China, es muy importante que se lleven a cabo estudios de evaluación del impacto ambiental con la metodología acordada a nivel nacional e internacional", resalta este experto y que los resultados de estos estudios "tengan una amplia difusión".

"El valor económico de los productos forestales en el comercio mundial es sensiblemente inferior que el de los productos agrícolas y las ventajas económicas del empleo de la biotecnología en el sector forestal están todavía por demostrar", aseguró Sigaud. "Todavía no es posible alcanzar conclusiones sobre el impacto potencial de los bosques modificados genéticamente debido a la falta de información fiable", añadió.

"Debido al hecho que el 95% de los bosques mundiales son naturales o seminaturales, el uso de árboles genéticamente modificados "tiene muchas posibilidades de continuar siendo un fenómeno relativamente limitado", concluyó.

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