Arranca en Túnez el juicio contra los acusados por el atentado en 2015 en el Museo del Bardo

 

Arranca en Túnez el juicio contra los acusados por el atentado en 2015 en el Museo del Bardo

El Museo Nacional de Bardo
ANIS MILI / REUTERS
Publicado 12/07/2017 1:21:56CET

MADRID, 12 Jul. (EUROPA PRESS) -

El juicio contra los cerca de 50 acusados por el atentado perpetrado en 2015 en el Museo del Bardo de Túnez, en el que murieron 22 personas --entre ellas 21 turistas, dos de ellos españoles-- ha arrancado este martes en la capital del país.

La Sala Correccional especializada en casos de terrorismo del Tribunal de Primera Instancia de Túnez ha abierto los procedimientos durante la jornada, y ha anunciado el aplazamiento de los mismos para examinar las demandas de liberación formuladas por los abogados de los acusados.

En total, 22 acusados que han sido detenidos han comparecido ante el tribunal, mientras que otras 30 personas están siendo juzgadas en rebeldía, según ha informado la agencia estatal tunecina de noticias, TAP.

El atentado fue perpetrado el 18 de marzo de 2015 por dos hombres armados intentaron entrar en el Parlamento y, al no conseguirlo, irrumpieron en el museo tras matar a un policía. Una vez dentro, mataron a 20 personas antes de ser tiroteados por la Policía.

El ataque fue perpetrado un mes antes de un segundo atentado en un complejo turístico de la localidad de Susa, en el que murieron 38 turistas extranjeros --entre ellos 30 británicos--.

En noviembre de ese mismo año, doce miembros de la Guardia Presidencial murieron en un atentado con bomba en la capital. El grupo yihadista Estado Islámico reclamó la autoría de los tres atentados.

Estos atentados llevaron a las autoridades a imponer el estado de emergencia, que ha sido prorrogado desde entonces y sigue en vigor. Pese a que está considerada como una medida excepcional, Túnez ha estado bajo el estado de emergencia durante tres años y medio desde el derrocamiento de Zine el Abidine ben Alí en enero de 2011.

El estado de emergencia da poderes excepcionales a las fuerzas de seguridad, permitiendo, entre otras cosas, limitar el movimiento de la población o prohibir manifestaciones o huelgas susceptibles de derivar en desórdenes.

Desde el levantamiento popular de 2011 contra Ben Alí, la democracia tunecina ha sido vista como un modelo para la región, pero los milicianos islamistas son uno de los mayores retos para las autoridades.

Más de 3.000 tunecinos se han sumado a la lucha de Estado Islámico en Siria y en Irak, lo que ha hecho saltar todas las alarmas en Túnez ante la posibilidad de un retorno que tendría Libia como paso intermedio.

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