Hablan los cooperantes: "quiero ayudar a la comunidad, por eso elegí este trabajo, para salvar vidas"

Cooperantes de Save the Children
SAVE THE CHILDREN
Publicado 19/08/2018 13:08:33CET

Save the Children reprocha que se utilice a los cooperantes como "moneda de cambio" en los conflictos

LONDRES, 19 Ago. (EUROPA PRESS) -

Este domingo se celebra el Día Internacional de la Asistencia Humanitaria y trabajadores humanitarios de Save the Children han querido dar testimonio de su labor desde lugares como Irak, Sudán del Sur o Yemen, donde su trabajo es clave para paliar el sufrimiento de los más pequeños.

"En Sudán del Sur apenas hay personal médico, por eso está muriendo mucha gente. Yo quiero ayudar a la comunidad, por eso elegí este trabajo, para salvar vidas, vidas de niños, vidas de mujeres", ha explicado la enfermera Bosco Okello, quien trabaja en un centro de tratamiento para niños que sufren desnutrición. Sudán del Sur contabilizó el año pasado cerca del 30 por ciento de los ataques a trabajadores humanitarios a nivel mundial.

En el puerto de Hodeida --objetivo de una ofensiva de una coalición internacional liderada por Arabia Saudí-- trabaja como coordinadora de Save the Children la doctora Mariam Aldogani. "Una vez durante una visita a terreno un vehículo militar se puso enfrente de nosotros y yo solo podía pensar: ¡Oh dios mío, un ataque militar ahora no, por favor!", ha relatado.

Aldogani ha subrayado que la motivación por aliviar el sufrimiento ajeno es lo que la hace continuar. "Ser trabajador humanitario significa ser paciente, trabajar bajo estrés, enfrentar las dificultades y sacrificar el tiempo personal. Sí, tenemos dificultades pero, al final, salvamos vidas", ha exlpicado.

Por último, desde Mosul, en Irak, un responsable de Protección de Save the Children, Ihab Judair, destaca que la peor parte de su trabajo es ayudar a los niños que han sufrido graves heridas físicas y psicológicas por el conflicto armado. En el lado positivo, las reunificaciones familiares, cuando los niños regresan junto a sus padres, la parte más gratificante del trabajo.

MONEDA DE CAMBIO EN CONFLICTOS

La propia Save the Children ha reprochado en este Día Internacional de la Asistencia Humanitaria que se utilice a los cooperantes y el acceso humanitario como "moneda de cambio" en conflictos armados y ha denunciado la violencia ejercida contra quienes buscan paliar el sufrimiento de los más pequeños.

"Cualquier acto de violencia contra los cooperantes, ya sean nacionales o internacionales, es deleznable: se deben tomar todas las medidas necesarias para garantizar que puedan llevar a cabo su trabajo de manera segura y las partes en conflicto no deben utilizar el acceso humanitario como moneda de cambio", ha afirmado el director de Ayuda Humanitaria de Save the Children a nivel internacional, Daniele Timarco.

En enero de este año, Save the Children pasó por uno de los peores momentos de su historia cuando murieron seis trabajadores humanitarios en Afganistán en un ataque del Estado Islámico, hecho que se recuerda este domingo con motivo del Día Internacional de la Asistencia Humanitaria.

"En este día, desde Save the Children rendimos homenaje a nuestros trabajadores locales, que la mayoría de las veces trabajan en circunstancias durísimas para garantizar que los niños más vulnerables son atendidos", ha apuntado Timarco. "El trabajo que hacen es crítico, y nadie está mejor equipado para responder en casos de emergencia que aquellos que conocen mejor a sus comunidades", ha añadido.

Un total de 139 trabajadores humanitarios murieron de manera violenta en 2017, el segundo año con más muertes de trabajadores humanitarios (139 en total), según los datos de Aid Worker Security Database. Además, 9 de cada 10 víctimas humanitarias de ataques violentos fueron trabajadores locales, los más implicados por cercanía y los que más sufren las consecuencias de la violencia.