HRW denuncia que el Ejército israelí mató a 14 palestinos sin tener justificación para usar fuerza letal

Foto de los manifestantes palestinos el 30 de marzo de 2018.
REUTERS / IBRAHEEM ABU MUSTAFA
Publicado 03/04/2018 15:24:05CET

La ONG critica que el Gobierno israelí promovió una respuesta excesiva por parte de sus militares

MADRID, 3 Abr. (EUROPA PRESS) -

Human Rights Watch (HRW) ha denunciado que el Ejército israelí mató a 14 palestinos el pasado 30 de marzo e hirió a más de mil sin que el uso de fuerza letal estuviese justificado y que el Gobierno israelí promovió una respuesta excesiva por parte de sus militares. Por ello, la organización de defensa de los Derechos Humanos ha insistido en que la comunidad internacional debería investigar lo sucedido.

Según el Ministerio de Salud de Gaza, el Ejército israelí mató a 14 manifestantes palestinos e hirió a 1.415 durante los choques armados que se produjeron en el Día de la Tierra, cuando, cada 30 de marzo, los palestinos conmemoran la pérdida de territorios a favor de Israel de 1976.

El 28 de marzo, el jefe del Estado Mayor de la Defensa de Israel, el teniente general Gadi Eisenkot, anunció que había desplegado a 100 francotiradores en la frontera con la Franja de Gaza para impedir la "infiltración masiva" o el prejuicio al muro fronterizo durante las manifestaciones previstas.

Antes y después de los choques entre el Ejército israelí y los manifestantes palestinos, varios miembros de las autoridades israelíes declararon que los militares desplegados tenían órdenes de disparar contra los "instigadores" de las manifestaciones y contra aquellos que se acercasen a la frontera.

Según HRW, la mayor parte de los participantes se mantuvieron en campamentos establecidos a unos 500 metros de la frontera, aunque ciertos grupos de jóvenes se acercaron a la valla fronteriza y algunos lanzaron piedras contra los militares israelíes y quemaron neumáticos, lo que provocó la respuesta de las Fuerzas Armadas.

El coordinador de las actividades gubernamentales en territorios palestinos, el general Yoav Mordechai, explicó que "cuando se produjo cualquier intento de dañar la valla fronteriza, disparamos con precisión, intensidad y determinación, según nuestro criterio", según HRW.

El portavoz principal del Ejército israelí, el general Ronen Manelis, acusó a los manifestantes a través de las redes sociales de "arrojar neumáticos ardiendo, cócteles Molotov y de tratar de perjudicar o destruir la infraestructura de seguridad israelí".

EL USO DE MUNICIÓN REAL NO ESTABA JUSTIFICADO

La ONG ha criticado que las autoridades israelíes no hayan presentado ninguna prueba que demostrase el uso de armas por parte de los manifestantes. La organización ha insistido en que, si los palestinos no suponían un peligro real para los militares apostados en la frontera, el uso de munición real contra ellos no estaba justificado.

"Aunque las fuerzas de seguridad puedan utilizar fuerza letal en el marco del Derecho Internacional para impedir el paso ilegal de la frontera, Israel no ha demostrado que se diese una amenaza en la valla fronteriza que requiriese el uso de fuerza militar, como podría haber sido un ataque por parte de combatientes armados", ha explicado la ONG.

La organización ha recordado que, según los principios básicos de la ONU, las autoridades tienen que utilizar métodos "no violentos" antes de permitir que sus Fuerzas Armadas usen fuerza letal. "Entrar en una zona prohibida (como la adyacente a la frontera con Israel) no debería castigarse con la muerte", ha destacado HRW.

Según la ONG, "el gran número de muertes y heridos era una consecuencia previsible de permitir a los soldados utilizar fuerza letal fuera de situaciones en las que su vida corriese peligro, lo que viola las normas internacionales, mezclado con la duradera cultura de la impunidad presente en el Ejército israelí cuando los militares cometen abusos graves", ha añadido la organización.

"No es solo que los militares israelíes estuviesen usando fuerza excesiva, sino que, además, lo hacían siguiendo órdenes que prácticamente garantizaban una respuesta militar sangrienta contra los manifestantes palestinos", ha declarado el vicedirector de HRW para Oriente Próximo.

"El resultado fue que, predeciblemente, varios manifestantes resultaron heridos y murieron cuando no suponían una amenaza inminente" a la vida de los militares, ha añadido el responsable de la organización.

HRW ha manifestado que estas muertes subrayan "la importancia de que la Fiscalía del Tribunal Penal Internacional (TPI) abra una investigación sobre los crímenes internacionales serios en Palestina". El ministro de Defensa israelí, Avigdor Lieberman, anunció el domingo que no habría ninguna investigación internacional sobre las muertes del 30 de marzo y que el Gobierno israelí no cooperará.