Archivo - Contenedor marrón en Almería. - AYUNTAMIENTO DE ALMERÍA - Archivo
ALMERÍA 17 Mar. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de Almería tiene previsto poner en marcha este mes la nueva línea de tratamiento de residuos orgánicos en el Complejo Ambiental de Almería con la que se podrán tratar hasta 900 toneladas anuales de restos depositados en el contenedor marrón y, con ello, generar compost de forma más rápida y eficiente dentro de los sistemas de economía circular.
En declaraciones a Europa Press, el concejal de Sostenibilidad Medioambiental y Energética del Ayuntamiento de Almería, Antonio Urdiales, ha apuntado que las obras de la nueva línea están finalizadas a falta de detalles para su puesta en marcha tras haberse invertido en ella 968.135,02 euros cofinanciados al 70 por ciento con Fondos Next Generation.
Urdiales ha apuntado que la recepción de la obra se efectuará en cuestión de días de modo que, antes de que finalice marzo, podrá iniciar su funcionamiento y, de este modo, "acelerar el proceso de fermentación" de los residuos orgánicos derivados de una "cada vez mejor" gestión de las basuras por parte de los ciudadanos, según ha reconocido el edil.
La nueva línea optimizará los procesos de fermentación de restos orgánicos que se ejecutan actualmente en una nave de enormes dimensiones, lo que permitirá que se genere compost de calidad, libre de patógenos y olores, en un plazo de seis a diez semanas.
Esta estructura entrará en funcionamiento algunos meses después de lo previsto por retrasos en la obra, que debía ejecutarse en seis meses, lo que llevó al Consistorio a imponer más de 27.300 euros en penalidades a la UTE Prezero España-Industrias Leblan SL a la que se encargaron los trabajos.
En cualquier caso, la nueva línea de tratamiento va a permitir dar cumplimento a los objetivos en materia medioambiental y de economía circular que figuran en la legislación nacional y de la Unión Europea, siendo la primera de estas características en la provincia.
Según los datos municipales, hasta el pasado mes de junio el contenedor marrón o de biorresiduos ha permitido la recuperación de 90 toneladas brutas de restos al mes, con una tasa de impropio inferior al siete por ciento.
La nueva línea de tratamiento se suma así a las obras de la nueva planta de reciclaje, también ya en marcha con una inversión de 20 millones de euros, con la que se sustituirán las instalaciones que quedaron dañadas a raíz de un incendio.
FUNCIONAMIENTO DE LA PLANTA
El sistema de la línea se basa en el compostaje dinámico, en el que el residuo orgánico sometido a un primer proceso de deshidratación con una merma del 25 por ciento se deposita en la tolva de alimentación, desde donde junto con restos de poda que actúan como material estructurante, pasa a una trituradora de residuos.
Una vez que el material ha sido triturado pasa al deshidratador de prensa circular, que elimina el exceso de humedad de los residuos y reduce su volumen. De aquí los residuos orgánicos pasan al interior del cilindro compostador, donde se genera el compost final que pasa a una criba para su afino.
Entre las ventajas de este sistema de compostaje se encuentra la reducción de los plazos de producción de compost, que se sitúan entre seis y diez semanas. El compost obtenido mediante este sistema está libre de olores y patógenos, por lo que "puede emplearse con total seguridad".
Además, el proceso de compostaje no requiere agregar ningún tipo de bacteria, enzima o producto químico, "ya que se desarrolla de forma natural, como en el medio ambiente". El compost que se obtiene es "muy homogéneo y de gran calidad, pudiendo ser utilizado como fertilizante mezclado con el sustrato directamente".