Publicado 15/07/2021 12:24CET

El asesino múltiple belga niega relación con el crimen de Cala Rajá, pero admite que estaba en Almería "en esas fechas"

Archivo - Juzgados de Almería
Archivo - Juzgados de Almería - EUROPA PRESS - Archivo

ALMERÍA, 15 Jul. (EUROPA PRESS) -

El asesino múltiple belga al que se atribuye la autoría de la muerte violenta de Tomás M.L., el hombre de avanzada edad cuyo cadáver fue encontrado en 2011 en Cala Rajá, en Níjar, ha negado ante el juez instructor que agrediese a la víctima y que robase el turismo de su propiedad que se halló cuatro años después en La Junquera (Girona).

En la comparecencia, celebrada por videoconferencia desde la prisión de Lantín (Bélgica) donde cumple condena firme por un doble homicidio, Etienne D. ha respondido asistido por un interprete a las preguntas del titular del Juzgado de Instrucción 5, de la acusación particular y de su defensa de oficio.

Según han indicado a Europa Press fuentes del caso, el investigado sí ha admitido que, en las fechas en las que se produjo el crimen de Tomás M.L., estuvo en Almería, pero ha rechazado tener relación con la muerte violenta y con el robo del vehículo del fallecido.

Precisamente el turismo sustraído a la víctima, quien se encontraba practicando la pesca deportiva en Cala Rajá en el momento de la agresión mortal, permitió reabrir el caso en 2015 ya que, en el volante, se hallaron restos biológicos coincidentes con el ADN del investigado.

Al respecto, según las mismas fuentes, Etienne D. ha atribuido la presencia de su ADN en el vehículo de la víctima al hecho de que abandonó la provincia "haciendo autostop hasta Girona", según las mismas fuentes.

La comparecencia del presunto autor del crimen se ha producido después de casi seis años marcados por intensas gestiones para hacer posible esta toma de declaración fundamental para avanzar en la investigación.

A Etienne D. se le había intentado tomar declaración en los últimos años por distintas vías, incluida la entrada autorizada de una comisión judicial a la prisión o la fijación por parte de las autoridades judiciales de Lieja (Bélgica) "otro lugar si procediese".

Los informes aportados en la instrucción por las distintas instancias judiciales de Francia y Bélgica, así como por la propia Policía Judicial de la Guardia Civil, señalan que el principal sospechoso estuvo en España y, "más concretamente, en Almería" en las fechas en las que Tomás M.L. fue asesinado

Así, además de aparecer su rastro biológico en el turismo robado a la víctima, que pudo ser localizado en La Junquera (Girona), probarían su estancia en Almería "el uso de una tarjeta de crédito robada a una ciudadana francesa" y el envío de "diversos mensajes telefónicos desde esta ciudad".

El propio Etienne D., tal y como remarca la acusación particular ejercida por el abogado José Ramón Cantalejo ante el Juzgado de Instrucción 5 de Almería, reconoció su estancia en España ante el tribunal penal de Drome (Francia) de acuerdo a la notificación remitida por la Fiscalía General de Grenoble.

Tras la práctica de esta diligencia fundamental para que pueda concluir la instrucción, la causa se tramitará por la Ley del Jurado, si bien, "hay muchas dudas técnicas de cómo llegaría a realizarse dada su complejidad", según ha indicado a Europa Press el letrado.

Cantalejo ha trasladado que la familia de Tomás M.L. valora "el enorme avance producido" en el esclarecimiento de los hechos y ha asegurado que "los esfuerzos que se están haciendo para resolver y hacer justicia por la muerte de su padre".

CRÍMENES EN FRANCIA Y EN BÉLGICA

Etienne D. está condenado desde 2014 a cadena perpetua por un doble asesinato que cometió el 2 de diciembre de 2011, poco después de matar presuntamente al ciudadano español, en una pequeña localidad del país, donde quitó la vida a una pareja de avanzada edad, propietaria también de una casa rural.

Por otro lado, la justicia francesa le imputa el asesinato, en octubre de 2011, de otra mujer de avanzada edad, también propietaria de una casa rural cuyo cadáver apareció en el interior de su domicilio "con signos evidentes de haber sido estrangulada".

Inicialmente, en 2011, la muerte de Tomás M.L., quien tenía 76 años, fue declarada accidental, pero los restos biológicos que en su día se recopilaron del volante del turismo de la víctima que fue encontrado semanas después fueron claves para dar con el presunto homicida tras cuatro años de investigación.

El cuerpo sin vida del anciano fue encontrado a las 13,10 horas del 16 de noviembre entre unas rocas de la conocida como Cala Rajá, en el parque natural de Cabo de Gata, en Níjar. La autopsia reveló finalmente que había sido una muerte de carácter violento "a consecuencia de un fuerte golpe en la cabeza" con una piedra "que le ocasionó la fractura del cráneo". Determinó en esta línea que había sido víctima de una agresión que se perpetró de "forma sorpresiva" y "por la espalda".

La investigación iniciada entonces por la Guardia Civil desveló que Tomás M.L. había salido de su casa muy temprano y que en la cafetería donde desayunó refirió que iba a ir a pescar esa misma mañana. Los agentes que hallaron su cadáver no encontraron en la zona el vehículo con el que se desplazó hasta la playa y que supuestamente le robó el autor del crimen.

El turismo fue localizado el 10 de diciembre de ese mismo año por la Policía Nacional. Estaba estacionado en una explanada de La Junquera pero los agentes de la Guardia Civil que se desplazaron hasta la localidad catalana obtuvieron entonces resultados negativos a la hora de ubicar a sus posibles ocupantes.

CRONOLOGÍA CRIMINAL DEL PRESUNTO ASESINO

En el informe que dio lugar a la reactivación de las diligencias previas en abril de 2015, la Guardia Civil informó al juzgado de que las pesquisas habían logrado situar en Valencia al imputado un día después del hallazgo del cuerpo sin vida de Tomás M.L. Cala Rajá y en un pueblo de Huesca, el 25 de noviembre de 2011.

No obstante, para el total esclarecimiento de los hechos, señalaba como "fundamental" el conocer la ubicación del sospechoso en la provincia, durante toda su estancia y "fundamentalmente el 16 de noviembre de 2011" e interesaba que se dictase una comisión rogatoria a Francia.

La Guardia Civil indicaba que se solicitase al tribunal F-26 de Valence (Francia) datos en referencia a las pesquisas de la Brigada de la Gendarmería por la muerte violenta de una mujer de avanzada edad el 11 de octubre de 2011 y "todos los datos que constasen en ese procedimiento en relación a su estancia en España".

Por otro lado, la investigación permitió establecer una cronología indiciaria de los crímenes que apunta a que el imputado "cometió el primer asesinato en Francia, sustrajo a la víctima las tarjetas bancarias y el coche, huyó a España, y de aquí, se marchó a Bélgica donde mató a otras dos personas y se entregó a las autoridades".

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