ALMERÍA 3 Abr. (EUROPA PRESS) -
Un tribunal de jurado ha declarado culpable a A.B.S., el hombre que reconoció haber estrangulado a una mujer después de haber mantenido relaciones sexuales consentidas con ella en su piso de Roquetas de Mar (Almería) durante la madrugada durante la madrugada del 8 de enero de 2023.
En su veredicto, dictado por mayoría de ocho votos pese a la unanimidad alcanzada en ciertas partes, el jurado ha tenido en cuenta la declaración prestada el primer día de la vista oral por el acusado, quien confesó que acabó con la vida de la mujer tras haber discutido con ella, si bien han rechazado que la matara esa intención, tal y como manifestó durante su interrogatorio.
Los miembros del jurado liderado por el magistrado-presidente Jesús Martínez Abad han atendido en su mayoría al informe forense para señalar que la asfixia de la víctima se produjo mediante un agarre "frontal" y "no haciendo presa" desde la espalda, lo que evidencia además un conocimiento explícito de sus acciones. "Actuó en plena consciencia y sin que ignorara las consecuencias" de sus hechos, han determinado.
En la misma línea, no han visto indicios de alcohol o drogas que alteraran las capacidades del acusado al no existir ningún tipo de análisis que así lo demostrara ni declaraciones por parte de los agentes que lo detuvieron en la vivienda en las que se indicaran muestras por parte del acusado de estar bajo los efectos de estupefacientes.
Cabe recordar que el acusado, de 32 años y natural de Senegal, afirmó en su declaración que el día de los hechos había cobrado unos 70 euros por un trabajo, por lo que adquirió y tomó cocaína, marihuana y alcohol --cerveza--, conforme a su relato no probado. Ya por la noche, de acuerdo con su versión, accedió a la vivienda invitado por la víctima, a la que conocía de ocasiones anteriores, para mantener relaciones sexuales.
Si bien la Fiscalía solicitaba inicialmente 18 años de cárcel por un delito de asesinato, tras el juicio modificó sus peticiones y estimó la comisión de un delito de homicidio por el que pide 12 años de cárcel así como la prohibición de vivir en Roquetas de Mar durante 22 años.
También ha solicitado ocho años de libertad vigilado y el pago al hijo de la víctima de una indemnización de 150.000 euros. La defensa, ejercida por el letrado Juan Carlos Vélez, se adherido a dicha petición al finalizar el juicio, que ha quedado visto para sentencia.