Publicado 22/09/2016 18:11CET

Castro del Río aúna este viernes gastronomía y literatura en recuerdo de Cervantes

Cartel del evento
EUROPA PRESS/AYUNTAMIENTO DE CASTRO DEL RÍO

CASTRO DEL RÍO (CÓRDOBA), 22 Sep. (EUROPA PRESS) -

Castro del Río (Córdoba) celebra este viernes su 'I Jornada Gastronómica Cervantina' --organizada por la Federación Andaluza de Cofradías y Asociaciones Gastronómicas (Fecoan), con el apoyo de la Fundación Cajasol, que se suma a esta iniciativa con la asistencia de su presidente, Antonio Pulido, y la colaboración del consistorio-- en la que se aunarán el arte culinario y la literatura para conmemorar el IV Centenario de la muerte de Miguel de Cervantes.

En una nota, el Ayuntamiento de la localidad ha indicado que una visita guiada por las calles de la villa cervantina de Castro del Río precede un variopinto abanico de actividades entre las que se incluyen conferencias relacionadas con la gastronomía y la figura de Cervantes y su paso por la población, una actuación de flamenco o una muestra gastronómica de productos y platos típicos de varias zonas de Andalucía, ofrecidos por las distintas organizaciones cofradías y asociaciones presentes.

En el patio central de la Hospedería del Carmen, un antiguo convento del siglo XVI donde tienen lugar las actividades mencionadas, se celebra un 'showcooking' a cargo de la cofradía gastronómica 'Los Esteros', que realizan en vivo las conocidas tortillitas de camarones y un típico plato gaditano, las panizas. Todo ello, junto con la 'Olla Podrida' de El Quijote, puede ser degustado gratuitamente por todos los asistentes.

Por su parte, la Peña Flamenca Castreña ofrece un espectáculo flamenco que acompañará las degustaciones gastronómicas, tras este, el grupo musical 'Jabar' interpreta música popular y tradicional andaluza.

Miguel de Cervantes Saavedra llegó a Castro del Río en el año de 1587 por orden de Valdivia, con el objetivo de efectuar una buena saca de trigo. Además, visitó en varias ocasiones la villa, y debido a sus truculentas comisiones, en una ocasión fue a dar con sus huesos en la cárcel, situada en los bajos del Ayuntamiento, y aquí, según el cervantista Jean Canavaggio, se gestaron las primeras páginas de 'El Quijote'.