Actualizado 14/01/2012 17:01 CET

Una exposición fotográfica muestra la evolución de la 'Danza de las Espadas' de Obejo en el tiempo

OBEJO (CÓRDOBA), 14 Ene. (EUROPA PRESS) -

La Casa de la Cultura de Obejo (Córdoba) acoge la exposición fotográfica 'Danza de las espadas en el tiempo', una muestra que plasma en cerca de un centenar de imágenes la evolución de esta representación ancestral a lo largo de las últimas décadas.

Según ha expresado en un comunicado el portavoz del Gobierno en la Diputación de Córdoba, Andrés Lorite, en estas instantáneas --la mayoría de ellas de mediados del siglo XX y algunas incluso de los últimos tiempos--, "se simboliza de una manera simpática el desarrollo de este baile que se remonta a los siglos XIV y XVI".

Lorite, que ha asistido a la inauguración de esta exposición junto con el alcalde de Obejo, Luis Sánchez, el teniente de alcalde de la localidad, Antonio Ruiz, y la concejal de Cultura; ha apuntado que la Diputación ha colaborado en la ejecución material de toda la serie fotográfica, así como en la elaboración de la cartelería para la difusión del acto, "convencido de la importancia de promocionar esta festividad tan arraigada en nuestra provincia".

En este sentido, Lorite ha hecho hincapié en el compromiso adquirido por la Diputación de Córdoba para tramitar el expediente para la Declaración de Interés Turístico de esta Danza, "que tiene un marcado carácter cultural y turístico, ya que atrae cada año al municipio a multitud de turistas"

Esta representación se realiza tres veces al año, y una de ellas coincide con la celebración del San Antón el próximo domingo, 15 de enero. También se representa en la Romería de San Benito y en la Feria de San Benito que tiene lugar el segundo sábado de julio.

La Danza de las Espadas, también llamada Baile de Bachimavhía simboliza el arte guerrero de los pueblos bárbaros y el tradición más arraigada de Obejo, en la cual interviene un número variable de danzantes y el maestro, los cuales acompañan, sin parar de bailar, a San Benito en la procesión hacia la Ermita.

El momento más esperado del baile es conocido como patatú, en el cual los danzantes simulan ahorcar al maestro de la danza utilizando para ello sus espadas de hierro, entrelazando las espadas unas con otras, quedando la cabeza del maestro apresada entre todas ellas.