Mujeres con cáncer de mama. - UMA
MÁLAGA 18 Oct. (EUROPA PRESS) -
Un estudio de la Universidad de Málaga ha relacionado la vitalidad con un menor malestar psicológico en mujeres con cáncer de mama. Investigadoras de la UMA, tras analizar a más de 200 pacientes españolas, muestran su papel relevante ante el estrés asociado a la enfermedad, en el marco del Día Mundial Contra el Cáncer de Mama, el 19 de octubre.
Según ha indicado la Universidad en una nota, los resultados de este trabajo han sido publicados en la revista científica 'Health Psychology Research'. Liderado por estas tres científicas de la UMA, María Victoria Cerezo, Lorena Soria y María José Blanca, para su desarrollo se han estudiado a 211 mujeres españolas diagnosticadas con cáncer de mama, con edades comprendidas entre los 23 y los 77 años.
El equipo ha analizado fortalezas del carácter como la esperanza, la curiosidad o la gratitud, demostrando todas sus relaciones positivas con el bienestar. Aunque, la vitalidad ha resultado el recurso psicológico con mayor fortaleza como mediador significativo en la relación entre las fuentes del estrés del cáncer de mama y los indicadores de malestar psicológico estudiados: depresión, ansiedad, estrés y malestar general.
"Esto significa que aquellas pacientes que tienen un mayor nivel de estrés derivado de la enfermedad son las que muestran menos vitalidad o entusiasmo, lo que, a su vez, incrementa la sintomatología depresiva y ansiosa", ha señalado la investigadora del Departamento de Psicobiología y Metodología de las Ciencias del Comportamiento María Victoria Cerezo, una de las autoras del estudio.
La vitalidad, por tanto, "es clave" en la relación entre los factores causantes de estrés y los síntomas de depresión y ansiedad en personas que están viviendo este proceso oncológico. "Por ello, mantener o potenciar la vitalidad ayuda a frenar esa percepción estresante de la propia enfermedad que se manifiesta en malestar emocional", ha afirmado la catedrática María José Blanca, otra de las firmantes de la UMA de esta investigación.
Las expertas aseguran que el cáncer de mama es una enfermedad que interrumpe la vida de cada paciente y que su abordaje debe situar el bienestar psicológico al mismo nivel que los tratamientos médicos, fomentando su tratamiento multidisciplinar.
Además del trabajo psicológico, para su fomento proponen realizar actividades de promoción de la salud y conciencia sensorial como la realización de ejercicio físico o actividades relajantes, el apoyo en el entorno cercano y el cuidado de las relaciones sociales.
"La vitalidad es contagiosa, por lo que participar de actividades en las que poder observarla de otras personas puede ser inspirador y generar empoderamiento. Hay que recordar que no hay que transitar el malestar en soledad, y que recurrir al apoyo psicooncológico temprano es una herramienta clave para proteger la salud emocional", han concluido.
Este trabajo ha sido posible gracias a la colaboración de centros oncológicos y servicios de apoyo psicológico en toda España, en especial, asociaciones de pacientes que pertenecen a la Federación Española de Cáncer de Mama (FECMA).
Las autoras insisten en la necesidad de seguir avanzando en esta línea para seguir "arrojando luz" a este proceso oncológico, profundizando en fortalezas y recursos personales. Así, como próximos pasos plantean la necesidad de realizar estudios longitudinales y ensayos de intervención.