Archivo - Real Chancillería de Granada, sede del TSJA y de las Secciones Penales de la Audiencia de Granada. - EUROPA PRESS - Archivo
GRANADA 19 Sep. (EUROPA PRESS) -
La Audiencia de Granada ha condenado a un año de prisión a un hombre que reconoció haber abusado sexualmente de la sobrina de su pareja en casa de la abuela materna cuando la pequeña contaba con nueve o diez años.
La víctima, ahora mayor de edad, reclamaba en esta causa y tendrá que ser indemnizada por el acusado en 3.000 euros, según se desprende de la sentencia, que se produce tras un acuerdo entre las partes y por tanto es firme.
Los hechos se remontan a 2017, cuando la entonces menor se encontraba en el domicilio de su abuela materna, donde pasaba bastante tiempo tras la separación de sus padres. Allí coincidía con el acusado, que en esas fechas mantenía una relación sentimental con la tía materna de la pequeña.
En un momento que se quedaron a solas, el acusado le preguntó si a ella le importaba que le diera un beso, y la pequeña pensando que se refería a uno en los labios "tipo pico rápido, como de cariño", le dijo que no le importaba. En ese momento le agarró la cara y la besó introduciéndole la lengua dentro de la boca
Ella se apartó rápidamente al no comprender la situación ni estar de acuerdo con el comportamiento de su tío político, según consta en la resolución, a la que ha tenido acceso Europa Press.
LO CONTÓ
La menor contó tiempo después esta situación a sus padres, a su abuela y a su tía materna. Aunque sus progenitores la creyeron, no así su tía y su abuela, que no dieron credibilidad a su relato.
Como al poco tiempo su tía y el acusado rompieron la relación sus padres no tomaron medidas, pero con motivo de sus problemas escolares la menor necesitó ayuda de especialistas de salud mental en el hospital. Allí relató estos hechos a una trabajadora social en una de las sesiones de su tratamiento.
Como consecuencia de este abuso, la joven necesitó un total de 180 días para la total sanidad de los perjuicios padecidos por la ansiedad que la situación le provocó. Además le ha sido diagnosticada una secuela por trastornos neuróticos.
El acusado, que inicialmente se enfrentaba a una petición fiscal de tres años de prisión y cuatro de libertad vigilada, se mostró conforme con este relato de hechos y aceptó una condena de un año de prisión como autor de un delito de abuso sexual a menor de edad.
La condena incluye tres años de inhabilitación especial para cualquier profesión o actividad que conlleve contacto con menores de edad y se le prohíbe comunicarse o acercarse a la víctima durante tres años.