Usuaria de la Asociación de Esclerosis Múltiple de Córdoba usando Fesia Walk. - EUROPA PRESS
CÓRDOBA 25 Sep. (EUROPA PRESS) -
Pequeños pasos que pueden converger en grandes cambios. Eso es lo que supone para los pacientes de esclerosis múltiple de Córdoba Fesia Walk, un dispositivo médico avanzado de neurorrehabilitación que usa estimulación eléctrica y ayuda a las personas con pie caído a recuperar el movimiento al caminar.
Con ello, las personas que conviven con esta "enfermedad silenciosa" que presenta mil caras pueden recuperar independencia y confianza, tal y como evidencia el proyecto 'Avanzamos Contigo: Tecnología, Movimiento y Autonomía Sin Límites' de la Asociación Cordobesa de Esclerosis Múltiple (Acodem), que ha sido merecedora de una Ayuda Social de la Fundación Eurocaja Rural.
"El Fesia es importante para mí porque no levanto las puntas de los pies y me cuesta muchísimo andar. Me hace poder caminar un poco mejor. Yo pruebo cosas y si no van, pues no van. Pero lo importante es probar", aconseja Carmen Predajas, usuaria de Acodem, para quien la asociación cordobesa se ha convertido en "familia".
En ella dice haber encontrado una nueva casa, después de que su castillo se desmoronase tras sufrir una simple caída en la calle.
"Me dijeron que era por el estrés. Yo iba por la calle me caí porque me falló la pierna y a partir de ahí vino todo. Estamos pendientes del trabajo, de si tenemos dinero para pagar la hipoteca o alquiler, pero estas cosas te vienen de golpe", relata Predajas, que incide en la importancia de poder contar con entidades como la cordobesa que la atiende y que, además de suplir las carencias del sistema sanitario, ofrece apoyo y terapias especializadas.
"Hay muchas personas que no vienen porque piensan que solo viene gente que está muy afectadas. Pero el hecho de hablar con uno, con otro y con los profesionales te da la tranquilidad de saber que no estás solo. Si te quedas en tu casa.... pues apaga y vámonos", aconseja esta usuaria, que se muestra optimista con su progresión. "En unos meses creo que estaré mucho mejor. No para correr --ironiza-- pero mejor".
Alejandro Asencio, fisioterapeuta de Acodem, explica a Europa Press los beneficios de combinar una rehabilitación normal con esta tecnología avanzada para que los pacientes sean capaces de elevar el tobillo a fin de poder realizar una marcha adecuada.
Este pequeño paso, que supone un avance gigante, no solo tiene consecuencias en los pacientes, también para todas las personas que sostienen y conviven con ellos. "Supone una carga anímica ver que su familiar no puede realizar una actividad que podríamos decir normal y ahora poco a poco la puede hacer".
De ahí que reclame un mayor apoyo institucional. "Los pacientes neurológicos demandan, sobre todo, mucha rehabilitación y a veces nos quedamos un poquillo cortos y necesitamos un poquito más para darle más estímulo. Sería idóneo".
GANAR UNA FAMILIA
Esos pequeños pasos que ayuda a ejecutar Fesia Walk son los que ha ido dando la Asociación Cordobesa de Esclerosis Múltiple. Con 30 años de andadura a sus espaldas, ha pasado de reunirse en un centro cívico, por no tener ni sede, a ser reconocida como entidad de utilidad pública.
"Es algo que nos enorgullece. Lo que queremos es dar calidad de vida a los enfermos de esclerosis múltiple", defiende su vicepresidenta Manuela Sánchez, que destaca la atención multidisciplinar que ofrecen para plantar cara a una enfermedad, cuyo abordaje ha cambiado mucho a lo largo de estos tres décadas.
"Cuando yo empecé, no había ni tratamiento. Hoy en día tenemos una amplia gama hasta llegar a los tratamientos biológicos, que han mejorado mucho la calidad de vida del paciente".
Pese a ese avance, son muchos los pacientes que son incapaces de afrontar ese demoledor diagnóstico, que les lleva a mirar con recelo a la asociación.
"Hay gente que le da miedo atravesar la puerta de la asociación y ver una silla de ruedas, porque se pregunta ¿así acabaré yo?. Pero les doy mi contacto y les cuento mi experiencia, que llevo 16 años con la enfermedad y he podido tener tres hijos. Lo normalizo y les hago ver que la enfermedad no es igual en todas las personas, que no sigue un mismo patrón", relata Sánchez, que pone el foco en la importancia de tener una actitud "muy positiva" a la hora de encarar cualquier diagnóstico.
También repara en las bondades de formar parte de Acodem, un espacio que brinda apoyo asistencial y emocional para limar la incertidumbre y la desesperanza que pueden rodear a esta enfermedad degenerativa. "Es muy bonito hacer familia".