Un camión accede al lugar del accidente, a 3 de noviembre de 2026, en Urda, Toledo, Castilla-La Mancha (España). - Juanma Jiménez - Europa Press
SEVILLA 3 Nov. (EUROPA PRESS) -
La Federación Andaluza de Agencias de Viajes (FAAV) ha trasladado este martes su "profunda preocupación" por las consecuencias que el accidente ferroviario ocurrido en Urda (Toledo) y la nueva interrupción de la línea de Alta Velocidad entre Madrid y Andalucía pueden tener sobre el turismo y el conjunto de la actividad económica andaluza, al tiempo que ha exigido al Gobierno de España una "actuación urgente y sin paliativos" para acometer las inversiones necesarias en las infraestructuras ferroviarias.
En una nota de prensa, la Federación ha expresado "ante todo, el pesar por una tragedia que ha vuelto a golpear al país apenas nueve meses después del accidente de Adamuz". La FAAV ha ofrecido sus "más sinceras condolencias, apoyo y afecto" a las familias y allegados de las personas fallecidas y ha deseado una "pronta y completa recuperación" a todos los heridos.
"Lo primero son las personas. Estamos hablando de dos tragedias enormes y de familias que han perdido a sus seres queridos. Todo nuestro apoyo está con ellas y con quienes todavía se recuperan de sus heridas. Pero precisamente por la dimensión de lo sucedido creemos que ha llegado el momento de pasar a la acción y exigir que se adopten las decisiones necesarias para que no volvamos a encontrarnos ante una situación como esta", ha señalado el presidente de la FAAV, Luis Arroyo.
La Federación ha recordado que tras el accidente de Adamuz ya se advirtieron las "graves consecuencias" que tendría para Andalucía una interrupción prolongada de su principal conexión ferroviaria con Madrid. Entonces se reclamaron al Gobierno "soluciones eficaces, alternativas suficientes" y una planificación que evitara que una crisis de esta naturaleza volviera a repetirse. "Nueve meses después, Andalucía vuelve a afrontar una desconexión de la Alta Velocidad sin que exista por el momento una fecha oficial para la recuperación del servicio".
"Nueve meses después de Adamuz volvemos prácticamente al mismo punto: Andalucía desconectada por Alta Velocidad de Madrid, miles de viajeros afectados, empresas condicionadas por la falta de movilidad y un sector turístico obligado de nuevo a gestionar cancelaciones, cambios e incertidumbre. No podemos asumir esto como algo inevitable", ha afirmado Arroyo. La FAAV ha considerado que las dos tragedias obligan a afrontar definitivamente el debate sobre el estado, mantenimiento y modernización de las infraestructuras ferroviarias y de sus sistemas de seguridad. Para la Federación, "no puede aceptarse que una infraestructura estratégica para Andalucía continúe acumulando problemas sin que las actuaciones de modernización necesarias estén ejecutadas con la rapidez que exige su importancia".
La nueva interrupción ferroviaria supone, además, "un grave perjuicio económico para Andalucía". Tras Adamuz, la propia FAAV advirtió de que se había pasado de disponer de alrededor de 35.000 plazas ferroviarias entre Madrid y Andalucía a no contar con ninguna, una capacidad que la oferta aérea no puede absorber. La Federación alertó entonces de las dudas que comenzaban a trasladar turoperadores internacionales y del tiempo necesario para recuperar la seguridad y la confianza del viajero.
"El avión puede ser una alternativa para determinados desplazamientos, pero no puede reemplazar ni remotamente el volumen diario que mueve el ferrocarril entre Madrid y Andalucía. Y trasladar esa demanda a la carretera tampoco es una solución. Significa multiplicar los desplazamientos por unas vías que, en varias provincias andaluzas, presentan también importantes necesidades de inversión", ha advertido Arroyo. La FAAV considera que esta nueva crisis trasciende además al propio sector turístico. La Alta Velocidad ha sido durante décadas un elemento fundamental para vertebrar Andalucía, atraer inversiones, facilitar la actividad empresarial y conectar el sur con el principal centro económico y administrativo del país.
Por ello, la Federación ha alertado también del daño que los accidentes y el posterior colapso de las comunicaciones están provocando sobre la marca España y sobre la percepción internacional de un sistema ferroviario que durante décadas había sido considerado un referente. "España ha construido durante muchos años una imagen de país seguro, moderno y bien conectado. La Alta Velocidad formaba parte de esa imagen. Cuando en nueve meses se producen dos tragedias de esta magnitud y vuelve a quedar cortado el principal corredor ferroviario con Andalucía, la confianza se resiente. Y recuperar la confianza de los viajeros y de los mercados internacionales cuesta muchísimo más que perderla", ha subrayado el presidente de la FAAV.
La Federación ha considerado "necesario" acometer estas actuaciones en un momento en el que la capacidad financiera de las administraciones permite abordar inversiones estratégicas, después de un ejercicio récord de recaudación. "Cuando hablamos de infraestructuras esenciales y de seguridad no podemos hablar de parches ni de aplazamientos. España dispone de recursos y tiene que establecer prioridades. Mantener unas comunicaciones ferroviarias modernas, fiables y seguras entre Andalucía y Madrid debe ser una de ellas", ha concluido Luis Arroyo.