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El presidente de la Cámara de Cuentas de Andalucía, Alejandro Cardenete, durante su entrevista con Europa Press. - MARÍA JOSÉ LÓPEZ/EUROPA PRESS
SEVILLA 1 Mar. (EUROPA PRESS) -
El presidente de la Cámara de Cuentas de Andalucía, Alejandro Cardenete, se pronuncia sobre el modelo de financiación autonómica al hilo de que esta institución fiscalizadora elabora un trabajo dentro de su Plan de Actuaciones de 2025 sobre el rendimiento que ha supuesto para Andalucía el actual sistema entre los ejercicios 2009-2023.
En una entrevista con Europa Press, cuando se le pregunta cómo debería ser el modelo de financiación ante la inevitable lectura política que se hace de ganadores y perdedores, responde que "en cualquier cambio de política económica siempre hay una máxima que es intentar que se mantengan los status quo".
Y sigue reflexionando para apuntar entonces que "una vez que los status quo se mantienen, a partir de ahí, entra en juego lo que llamamos en economía el óptimo de Pareto".
Dice sobre la contribución conceptual de este sociólogo y economista italiano del siglo XIX que "mientras no me hagas empeorar, tú puedes mejorar lo que tú quieras", aunque reconoce que en un ámbito como "una comunidad autónoma o un político no lo ve tan claro".
Apela Cardenete a que "hay que revisar las variables y a partir de ahí ver efectivamente quién gana y quién pierde", mientras reconoce que "la historia nos dice que siempre alguien sale un poco más ganando y alguien sale un poco más perdiendo y, por lo tanto, el óptimo paretiano casi nunca se produce".
El presidente de la Cámara de Cuentas de Andalucía esgrime su perfil profesional y académico como catedrático de Economía Aplicada para argumentar sobre el sistema de financiación que "no digo que pueda ser justo, no justo, injusto porque no debo opinar, pero cuando menos hay que actualizarlo, es algo que está encima de la mesa y todo el mundo sabe que hay que hacerlo".
Ahonda su reflexión sobre la renovación del modelo de financiación para precisar que "difícilmente creo que ocurra en este momento en esta legislatura" y augura que "a quien le toque la siguiente convocatoria electoral y sea el que gobierne, no va a poder retrasarlo mucho más".
Reconoce que "es una ley que está ya anticuada, que se ha parcheado", el modelo entró en vigor en 2009 con la Ley Orgánica 22/2009 y su vigencia expiró en 2014, para expresar sus dudas sobre "en qué momento se va a cambiar de una forma definitiva y siguen pasando los años y las circunstancias van cambiando".
Plantea que entre esas variables que cambian está la población de "cada uno de los territorios en España" y que eso supondría que el peso específico que en su momento le atribuyó "la LOFCA (Ley Orgánica de Financiación de las Comunidades Autónomas) para poder repartir las cosas van cambiando y no hemos cambiado ese modelo".
FISCALIZACIÓN PREVIA Y CONTROL FINANCIERO PERMANENTE
Entre las fiscalizaciones de 2025 se cuenta también otro trabajo sobre el paso de la fiscalización previa al control financiero permanente. Recuerda el presidente de la Cámara de Cuentas que "ambos informes, cuando estén terminados, lógicamente serán públicos y después defendidos en el Parlamento".
Reivindica que "son dos informes que me sirven para defender que la Cámara de Cuentas también está en los temas de actualidad" ante el argumento de que "se nos acusa de que analizamos, fiscalizamos cuestiones que al ciudadano no le interesan", aunque seguidamente advierte que "tenemos que ser muy cautos porque efectivamente son informes que están todavía en ejecución y hay que preservar todo el proceso".
Defiende ante los reproches sobre "los retrasos" que el procedimiento de elaboración de los informes "son muy garantistas" y de esa forma "cualquier órgano fiscalizado tiene tiempo para hacer sus alegaciones, viene para la Cámara, se le devuelve".
Sobre la fiscalización previa y control financiero permanente duda que "la Cámara de Cuentas tenga que entrar en evaluar si el sistema de control es mejor" una modalidad que otra y prefiere poner el foco en "ver si es mejorable, si de lo que se está haciendo hay margen de mejora".
En el caso del debate de la fiscalización previa y el control financiero permanente, cuando se le pregunta si la Cámara de Cuentas podrá preservar una perspectiva estrictamente técnica en un asunto que se politizó en el debate jurídico del caso ERE, argumenta que el volumen de gasto público que maneja una comunidad como Andalucía "es de tal magnitud que puedo entender que se tomara la decisión de cambiar el modo de fiscalizar mientras haya una garantía de que todo es fiscalizado".
"Desde la Cámara de Cuentas lo que se va a analizar y repito creo que es muy conveniente y pertinente que se haga es si eso ha mejorado o ha empeorado y en qué términos se puede seguir mejorando o eliminar cualquier fallo que se detecte", explica el presidente de la Cámara de Cuentas de Andalucía.
Cardenete se muestra cauteloso para esgrimir que "estamos en plena elaboración del informe, se han hecho las muestras, se están analizando en esa cata un volumen enorme de contrataciones y cuando tengamos el informe, seguramente, nos dé más recorrido público por la pertinencia y la oportunidad política".
Advierte que "los informes no los hacemos ni el presidente ni los consejeros, lo hacen los funcionarios de la Cámara", para insistir en la idea de que "no es el informe del presidente", por lo que "el informe va al Pleno, que el Pleno lo aprueba o no lo aprueba, y es elaborado por los auditores".
"Ahí nadie, ni el presidente ni ningún consejero, tiene ningún tipo de fórmula para poder derivar cómo se tiene que hacer el informe", remacha su reflexión.