Presentación del proyecto Covagua. - AYUNTAMIENTO DE GRANADA
GRANADA 22 Jul. (EUROPA PRESS) -
La empresa municipal de Abastecimiento y Saneamiento de Granada, Emasagra, participada por el Ayuntamiento de Granada e Hidralia, ha obtenido financiación del Ministerio de Ciencia para desarrollar el proyecto Covagua, que transformará las ecofactorías de Vados y Sur en una Ecofactoría Inteligente.
La actuación movilizará una inversión de siete millones de euros, financiada en un 72,25 por ciento con fondos Feder, mientras que Emasagra asumirá la financiación restante.
Con esta nueva actuación, Emasagra consolida una trayectoria de más de una década apostando por la innovación y la investigación para transformar el ciclo integral del agua.
Desde 2014, la empresa ha impulsado proyectos que, a través de su plan estratégico Emasagra Impulsa, le han permitido alcanzar la neutralidad climática tras diez años de reducción continuada de las emisiones de gases de efecto invernadero.
Además, en 2025 logró la autosuficiencia energética en todas sus actividades, superando el 140 por ciento de producción de energía verde en la Ecofactoría Sur gracias al biogás, la energía solar fotovoltaica y la cogeneración.
Covagua da un paso más en esta estrategia con el objetivo de que, en 2029, las ecofactorías funcionen como una única Ecofactoría Inteligente, integrando todos sus procesos en un sistema de gestión digital centralizado capaz de convertir los residuos en recursos y optimizar de forma autónoma la producción y el consumo de energía.
El proyecto se estructura en torno a tres grandes retos. El primero se centra en la codigestión y la recuperación de nutrientes para convertir los fangos generados durante el proceso de depuración en recursos de valor y aumentar la producción de biogás.
El segundo reto aborda uno de los principales desafíos ambientales asociados al saneamiento: la gestión de los residuos sólidos fibrosos, especialmente las toallitas húmedas. El objetivo es eliminar por completo el vertido de estos residuos y avanzar hacia el modelo de residuo cero.
El tercer eje del proyecto incorpora un sistema integral de gestión energética basado en Inteligencia Artificial y un Gemelo Digital, capaz de integrar en tiempo real la producción energética, las previsiones meteorológicas y la evolución del mercado eléctrico para optimizar el funcionamiento de toda la Ecofactoría.
Entre sus objetivos se encuentra reducir el error de predicción energética por debajo del 10 por ciento en horizontes de entre 24 y 72 horas y aprovechar de forma automática toda la energía disponible.
Así, el sistema será capaz, por ejemplo, de redirigir el exceso de biogás para el secado térmico de los residuos sólidos, maximizando la eficiencia energética de la instalación.
La alcaldesa de Granada y presidenta de Emasagra, Marifrán Carazo, ha destacado que "este proyecto vuelve a situar a Granada en la vanguardia de la innovación aplicada al ciclo integral del agua y demuestra nuestra capacidad para captar financiación competitiva que nos permite desarrollar soluciones pioneras para una ciudad cada vez más sostenible, eficiente e inteligente".
Carazo ha subrayado que "Covagua representa un nuevo paso en la transformación del ciclo integral del agua gracias a la inteligencia artificial, la economía circular y la gestión energética inteligente".
La financiación se enmarca en la línea de Fomento de la Innovación desde la Demanda (FID) del Ministerio de Ciencia, un programa que impulsa la Compra Pública de Innovación mediante la modalidad de Compra Pública Precomercial (CPP), orientada al desarrollo de soluciones innovadoras que todavía no existen en el mercado y que pueden convertirse en nuevos referentes para el sector.
En este sentido, el director-gerente de Emasagra, Juan Carlos Torres, ha explicado que "la herramienta financiera clave es la Compra Pública Precomercial.
Mediante este mecanismo, la administración no compra un producto ya hecho, sino que comparte el riesgo con las empresas para desarrollar soluciones que hoy no existen".
Juan Carlos Torres ha subrayado que "si lo logramos, su potencial de transferencia es infinito y será un estándar replicable en toda España y Europa".
En este sentido, ha añadido que "la pregunta ya no es si es posible alcanzar la neutralidad climática en el agua, sino qué tan rápido podemos escalar este modelo, convirtiéndolo en una realidad industrial medible".