La Guardia Civil de Granada ha intervenido más de 7.900 plantas de cannabis en julio

Publicado 01/08/2019 13:29:50CET
Plantación de marihuana intervenida en Granada
Plantación de marihuana intervenida en Granada - GUARDIA CIVIL

GRANADA, 1 Ago. (EUROPA PRESS) -

La Guardia Civil de Granada ha intervenido durante el pasado mes de julio 7.921 plantas de cannabis sativa en la provincia y ha puesto a disposición judicial a disposición judicial a 30 personas por supuestos delitos contra la salud pública por cultivo de droga y de defraudación de electricidad.

Según ha informado la Guardia Civil en una nota de prensa, el cuerpo ha realizado 18 actuaciones contra el cultivo ilegal de marihuana durante este mes en los municipios granadinos de Padul, El Valle, Vegas del Genil, Monachil, Cijuela, Santa Fe, Las Gabias (dos), Nívar, Atarfe, Colomera (tres), Órgiva, Cáñar, Jun, La Zubia y Otura.

Las operaciones más importantes de este pasado mes de julio han tenido lugar en Santa Fe y en Nívar. El pasado día 10, la Guardia Civil de Santa Fe puso a disposición judicial a dos personas después de que los agentes localizaran y registraran una vivienda de esa localidad donde los investigados habían habilitado cuatro habitaciones para el cultivo de 1.200 plantas de cannabis sativa.

En Nívar, la Guardia Civil realizó una operación contra el cultivo ilegal de marihuana que se ha saldado finalmente con la investigación de cinco personas y la intervención de 1.115 plantas de cannabis, entre ellos el electricista que realizó la instalación y la acometida ilegal a la red eléctrica de la plantación.

Por su parte, la Unidad Aérea de la Guardia Civil cuyos pilotos descubrieron una plantación con 1.020 plantas de cannabis sativa cuando sobrevolaba el Parque Natural de Sierra Nevada, en las inmediaciones de la localidad de Cáñar.

La Benemérita ha contado en todas estas actuaciones con la colaboración de técnicos de la empresa Endesa para la detección y desmantelamiento de los enganches ilegales a la red eléctrica.

La compañía eléctrica Endesa y la Guardia Civil colaboran de forma permanente en la detección de anomalías en la red eléctrica con el fin de "garantizar no sólo el suministro para el resto de ciudadanos, sino también su seguridad".