Acumulación de alga asiática en la playa de La Caleta, en Cádiz capital. - CSIC
SEVILLA 30 Ene. (EUROPA PRESS) -
El Instituto de Ciencias Marinas de Andalucía (Icman-CSIC) ha puesto en marcha un proyecto europeo para monitorizar la llegada de alga asiática (Rugulopteryx okamurae) a las costas del sur peninsular --Andalucía y Algarve--. El proyecto, que estará activo hasta finales de año, usará imágenes de satélite para conocer las tendencias espacio-temporales de llegada de esta especie y cuantificar los impactos acumulados a lo largo de los últimos diez años.
Según ha informado la entidad científica en una nota, estos datos permitirán mejorar la gestión operativa en las zonas afectadas y servirán de base para el posterior desarrollo de una plataforma digital más avanzada que permita un seguimiento continuo del alga.
Junto al Icman-CSIC participan la Universidad del Algarve (Portugal) e Ifremer (Francia). Rugulopteryx okamurae, más conocida como alga asiática, es una macroalga invasora con presencia en casi todo el litoral español, especialmente en el área del Estrecho y el litoral andaluz, pero también en Portugal, Marruecos, Argelia e Italia.
Detectada por primera vez en Ceuta en 2015, su rápida expansión por todo el Estrecho ha tenido un importante impacto en la pesca artesanal --las capturas han disminuido más de la mitad, según datos de las lonjas del Estrecho--, la acuicultura y el turismo; además de provocar un grave perjuicio económico a las arcas municipales, que deben hacer frente a los elevados costes de su retirada.
El nuevo proyecto --llamado RugOBSS (Rugulopteryx okamurae Observing Beachcast System from Space)-- creará la primera cuantificación regional sobre la magnitud del impacto de los arribazones al combinar el tratamiento masivo de imágenes del satélite europeo Sentinel-2 con observaciones en playas y datos de toneladas de biomasa retirada en los municipios más afectados.
Estos resultados permitirán conocer la tendencia espacio-temporal de la llegada de arribazones y algas flotantes, así como cuantificar su impacto acumulado desde 2016. Además, el proyecto completará estos datos con observaciones de ciencia ciudadana.
"La plataforma piloto ofrecerá información clave para administraciones y gestores, incluyendo datos objetivos sobre la magnitud de las llegadas y la temporalidad en cada municipio, con estimaciones de cobertura y cantidad de biomasa en playas. Este dato será de gran utilidad para para calcular compensaciones económicas y agilizar las ayudas para su retirada", ha explicado la investigadora Mar Roca Mora, que coordina el proyecto desde el Icman-CSIC.
"Además, esperamos que, al cuantificar la magnitud del problema, se impulsen las iniciativas de valorización comercial del alga que ya se están desarrollando", ha añadido la investigadora, que forma parte del grupo de trabajo permanente sobre esta alga invasora que mantienen la Junta de Andalucía y la Diputación de Cádiz.
El proyecto explorará también si la combinación de datos de viento, oleaje y corrientes podría servir para anticipar la llegada de algas flotantes a la playa, a modo de sistema de alerta temprana que permitiera su recogida mar adentro, antes de que se depositen en la costa.
Según la investigadora del CSIC, "esto reduciría el impacto ecológico y permitiría una retirada mucho más ágil y económica de una biomasa de mayor calidad para el desarrollo de bioproductos derivados por las empresas comercializadoras, abriendo una doble oportunidad de mercado y mitigación de la invasión".
EL ALGA ASIÁTICA, PRIORIDAD PARA ANDALUCÍA Y PORTUGAL
La primera reunión pública del proyecto se celebrará en la ciudad de Cádiz a mediados de abril. En ella se presentarán los resultados preliminares y se abrirá una mesa de diálogo con administraciones, ONGs, empresas de valorización y otros agentes implicados. El encuentro estará abierto al público previa inscripción.
"Nuestro proyecto responde a la necesidad urgente de comprender mejor esta invasión a escala regional y proporcionar datos objetivos en todo el territorio, en línea con el plan de gestión del alga publicado por la Junta de Andalucía en julio de 2025, que establece entre sus prioridades el seguimiento continuado de los acúmulos de biomasa en la franja litoral y facilitar la valorización comercial", ha contextualizado Roca, que lleva trabajando con esta especie desde 2022.
También en julio de 2025 Portugal aprobaba su propia estratega nacional para la gestión de esta alga, con una alta presencia en el Algarve. El proyecto cuenta con financiación de la convocatoria Oyster EuroMarine para jóvenes investigadores y resultó además ganador del Blue-Cloud Hackathon de 2025, que premia proyectos colaborativos e innovadores europeos que hagan uso de la plataforma europea de gemelos digitales del océano.
Según ha apuntado la entidad científica, esto ha permitido financiar la iniciativa antes de que su investigadora principal, Mar Roca Mora, finalizara la tesis doctoral, un hito que refuerza el liderazgo emergente de jóvenes científicas en la búsqueda de soluciones urgentes para la sociedad. Junto a la investigadora principal participan otros dos jóvenes investigadores: Maria João Lima, de la Universidad del Algarve (Portugal) y Bede Ffinian Rowe Davies del instituto francés de investigación marina Ifremer.