MADRID 1 Feb. (EUROPA PRESS) -
Un formato de video muy particular ha empezado a trinfar en las redes sociales: frutas, verduras y objetos cotidianos que hablan gracias a la inteligencia artificial (IA) para ofrecer consejos sobre cocina, uso y cuidado, o simplemente para hacer reír. Esta tendencia, que ya acumula millones de visitas, ha pasado de ser una curiosidad técnica a convertirse en una de las modas virales más visitadas del momento.
Los clips suelen presentar alimentos como tomates, cebollas, aguacates y fresas --e incluso objetos como tazas o utensilios-- dotados de expresiones faciales, voces y movimientos que simulan al de un ser humano. En ellos, estos personajes hablan sobre temas tan variados como cómo lavar bien una fresa, por qué no meter en la nevera los tomates o cómo cocinar pasta al dente.
¿POR QUÉ CONECTAN TANTO CON EL PÚBLICO?
Este fenómeno ha capturado la atención del público precisamente por su capacidad de mezclar lo cotidiano con lo inesperado. Al ver a un tomate con ojos y boca enseñándote a cocer pasta o a un aguacate regañándote por no lavarlo correctamente, los espectadores se sienten intrigados y entretenidos al mismo tiempo.
La antropomorfización --dar rasgos humanos a frutas, verduras y objetos-- convierte lo habitual en algo sorprendente y humorístico. Esta combinación de entretenimiento, educación y absurdo hace que los videos sean altamente atractivos, contribuyendo a su rápida viralización en redes sociales.
¿TIENEN RAZÓN EN LO QUE DICEN?
A pesar de su popularidad, especialistas en alimentación y seguridad alimentaria advierten que no todos los consejos que dan estos videos son precisos o seguros. Muchos contenidos priorizan el impacto visual y el humor sobre la exactitud técnica, lo que puede llevar a errores como almacenar alimentos incorrectamente o seguir prácticas con información incompleta.
Por ello, aunque el fenómeno es entretenido, lo más prudente es que los consumidores verifiquen cualquier recomendación con fuentes confiables antes de aplicarla en la vida cotidiana, especialmente cuando se trata de prácticas de higiene o manipulación de alimentos.
UN ESPEJO DE CÓMO CONSUMIMOS IA
Este fenómeno también demuestra cómo las herramientas de IA están influyendo en la forma en que se produce y se consume contenido en internet. Animar elementos cotidianos con voz, gestos y personalidad hace que incluso lo banal se vuelva atractivo, potenciando la participación de los usuarios en redes sociales.
No obstante, la viralidad de estos clips plantea interrogantes sobre la calidad de la información que se viraliza y cómo consumidores y plataformas deben equilibrar entretenimiento con responsabilidad.
En un entorno digital cada vez más saturado de contenido generado por IA, entender qué es entretenimiento y qué consejo confiable es clave para navegar con criterio las tendencias que llegan a millones de pantallas cada día.