La obra Retrato de Isabel II, Reina de España restaurada por la UGR. - UGR
GRANADA 2 Mar. (EUROPA PRESS) -
La obra 'Retrato de Isabel II, Reina de España' ha sido recientemente restaurada por el vicerrectorado de Extensión Universitaria, Patrimonio y Relaciones Institucionales a través de su Área de Patrimonio.
Se trata de una copia realizada por José Argüelles en 1855, a partir de un retrato oficial de 1844 encargado por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando a Federico Madrazo.
Esta pintura al óleo ofrece la imagen de una jovencísima Isabel, a sus 14 años, rodeada de todos los atributos que la señalan como monarca, en el Salón de Columnas del Palacio Real de Madrid, con una cortina al fondo que deja a la vista una columna y una portadita de mármoles de color, situada delante de un trono ricamente tallado y con su diestra sobre una mesa forrada en terciopelo donde reposan la corona y el cetro.
Su vestido de seda y encaje blancos se decora con las bandas y cruces de la Real Orden de Carlos III y la Real Orden de Damas Nobles de la Reina María Luisa.
Las joyas son de oro y perlas, elemento presente también en el alfiler que sujeta el tocado de encaje. Este fue el retrato oficial de la reina en la Universidad de Granada hasta su sustitución, en 1864, por el gran lienzo de Luis de Madrazo enviado desde la corte como regalo a la institución.
La pintura, actualmente ubicada en el decanato de la Facultad de Medicina, fue incluida en el discurso expositivo de la muestra 'Poéticas Carolinas. Resonancias en el arte contemporáneo', para la cual ha sido restaurada.
Tanto el lienzo como su marco, dorado con oro auténtico, necesitaban ser intervenidos debido a su estado de conservación, estable pero inadecuado para su exposición pública.
INTERVENCIÓN
La obra ya había sido intervenida con anterioridad, aunque no se tiene constancia del momento ni autoría de esa intervención.
La tela presentaba tres pequeñas roturas y un arañazo en la zona central de la mitad inferior, debido a la pérdida de las cuñas en el bastidor y algunas deformaciones puntuales; la policromía, bien adherida al soporte, se veía opacada por una capa de suciedad y polución.
El marco, la parte más afectada, estaba sucio, tenía numerosos repintes oxidados y oscurecidos y pérdidas del dorado y del estuco sobre el que se asienta, especialmente notables en su lado izquierdo.
La intervención se inició con el desmontaje del lienzo de su marco y la limpieza del reverso para, a continuación, proceder a tensar la tela con nuevas cuñas y eliminarle las deformaciones mediante humedad controlada y peso.
Conseguido esto se realizó una limpieza en base acuosa para eliminar la suciedad recuperando el esplendor y luminosidad originales.
Las pequeñas roturas se reforzaron al reverso con parches de papel japonés de un tono similar al del lienzo y se rellenaron en el anverso con estuco para igualar la cota de la policromía.
Posteriormente se barnizó con un barniz de resina natural y se ajustaron cromáticamente las lagunas con pigmentos al barniz.
En el caso del marco, tras la limpieza y la eliminación de los repintes, se reintegraron volumétricamente todos los estucos faltantes para, a continuación, reintegrarlos cromáticamente con una base entonada en el color del bol rojo y acuarela dorada aplicada mediante rigatino.
Finalizadas ambas partes de la obra, se volvió a montar el lienzo en su marco añadiendo unos pequeños recrecimientos de madera en la parte inferior entre ambos para centrar mejor la pintura y sujetándolos mediante pletinas metálicas que permiten el montaje y desmontaje sin tener que poner y quitar puntas en cada ocasión.