JAÉN, 4 Jun. (EUROPA PRESS) -
Antonio Ramón R.M., vecino de Pozo Alcón (Jaén), de 49 años, ha negado ante el tribunal que le juzga en la Audiencia de Jaén haber abusado y agredido a su hija durante seis años, desde que la niña tenía seis años y hasta que cumplió 15 años. "No lo he hecho, no es cierto", ha declarado el acusado, al tiempo que ha definido como "buena" la relación que mantenía con su hija. El acusado no ha sabido pronunciarse sobre los motivos que han podido llevar a su propia hija a presentar la denuncia en la que lo acusa de haberla violado de forma continuada durante seis años.
Por su parte, la hija V.R.M. se ha ratificado en todos y cada uno de los extremos de su denuncia. Ha descrito ante el tribunal la primera de las violaciones que recuerda de su padre cuando ella tenía 9 años. En la actualidad tiene 26 años.
"¿Cómo te puedo hacer esto siendo tan pequeña?", ha dicho que fueron las palabras de su padre tras esa primera violación que ha relatado al tribunal con todo tipo de detalles. Las agresiones y abusos se mantuvieron durante seis años en los que V.R.M. no denunció por "miedo" y porque se "sentía responsable".
"Al principio yo pensaba que era normal, hasta que vi a mis amigas con chicos y vi que lo que me hacía mi padre no era normal", ha dicho V.R.M., que ha declarado por videoconferencia. Asimismo, ha afirmado estar convencida de que su madre sabía lo que ocurría y que lo que pasaba era que su madre "tenía celos de mí".
La madre ha señalado ante el tribunal no haber notado nada en su casa. "No veo capaz a mi marido de hacer eso con su hija", ha dicho la madre, al tiempo que ha dicho no recordar las veces en que ante los Servicios Sociales de Pozo Alcón reconoció que su hija mantenía relaciones sexuales con la hija. También ha admitido ante el tribunal que "no era normal" la relación que tenían padre e hija puesto que ésta "le contaba todo a su padre en vez de a mí".
Fue el hermano menor de la niña el primero que dio la voz de alarma en los Servicios Sociales de Pozo Alcón cuando la menor tenía 14 años. Sin embargo, acabó negando los hechos. También su madre acudió con ella a los Servicios Sociales y reconoció lo que estaba pasando, pero acabó, al igual que el hijo, negándolo todo. Este jueves su hermano ha vuelto a afirmar ante el tribunal que no se acuerda de haber ido a Servicios Sociales y de haber hecho este tipo de denuncia.
Tras dos intentos de suicidio, los Servicios Sociales consiguieron sacar a V.R.M. del domicilio donde residía con sus padres y sus otros dos hermanos. Su salida del domicilio, con 23 años, fue para ir a una casa de acogida donde comenzó su tratamiento y terapia. Dos años fue lo que necesitó V.R.M. para presentar la denuncia contra su padre en los juzgados de Cazorla.
El Ministerio Fiscal no ha ejercido inicialmente la acusación, algo con lo que tendrá que pelear Amuvi como acusación particular ya que el fiscal ha pedido en varias ocasiones el sobreseimiento del caso amparándose en la no existencia de pruebas.
Por ello, durante la vista están llamadas a declarar trabajadoras de los Servicios Sociales de Pozo Alcón para demostrar que las agresiones y violaciones continuadas fueron una realidad. Amuvi también apoyará su acusación en el estudio realizado por forenses que determinan que el testimonio de V.R.M. es creíble.
Además de los 15 años de prisión, la acusación particular reclama al acusado 60.000 euros en concepto de indemnización por los daños ocasionados a su hija y las secuelas fruto de seis años en los que, según la acusación particular, la niña estuvo sometida a insultos, tocamientos y agresiones sexuales.