La Casa de la Memoria de Sevilla alberga una colección sobre flamenco y Romanticismo de Rosana de Aza

Mantones de Manila que forman parte de la exposición 'La Sevilla Flamenca. Una mirada romántica', en el Centro Cultural Flamenco-La Casa de la Memoria.
Mantones de Manila que forman parte de la exposición 'La Sevilla Flamenca. Una mirada romántica', en el Centro Cultural Flamenco-La Casa de la Memoria. - CASA DE LA MEMORIA
Europa Press Andalucía
Publicado: jueves, 13 octubre 2022 17:00


SEVILLA, 13 Oct. (EUROPA PRESS) -

La directora de la Casa de la Memoria, Rosana de Aza, que reúne a su vez las facetas de empresaria, pintora, poeta, mecenas, filóloga y "flamenquísima", ofrece al público en este espacio cultural su colección privada --'La Sevilla Flamenca. Una mirada romántica'--, que "con toda la generosidad que la avala" ha elaborado sobre una de las señas de identidad andaluza y que constituye "la quintaesencia del arte".

La exposición, que permanecerá abierta al público hasta el día 24 de febrero de 2023 en el Centro Cultural del Flamenco, en el número 6 de la calle Cuna, "promete múltiples experiencias, como corresponde al quehacer permanente de esta creadora, que siempre sorprende por su enorme versatilidad y por abrir la puerta dejando correr el aire de la calidad del momento", señala La Casa de la Memoria en una nota de prensa.

La muestra cuenta con cuadros de García Ramos, entre otros; una amplia colección de abanicos pintados a mano de distinta época y lugares centrados en el Romanticismo --algunos de ellos dentro de la importancia que tenía el 'souvenir' en aquellos tiempos--; todos esos elementos concebidos con el esteticismo y la impronta del detalle tan apreciado en la cultura del Romanticismo.

En este sentido, la exposición ofrece una "gama amplia de mantones espectaculares", de enorme variedad, "tanto de época --los hay desde 1820-- como de motivos diversos, tales como chinescos y los llamados 'de rosas'". Además, cuenta, también, con un vestido y bibliografía de la época, postales y primeras ediciones de libros; y castañuelas. La exposición será guiada por una especialista en la materia.

La exposición versa sobre el romanticismo y la consolidación del espectáculo flamenco. A lo largo de la década de 1840 es cuando emergen entre las memorias de los viajeros extranjeros las primeras experiencias en fiestas particulares. Éstas fueron preparadas por cicerones y maestros con bailes de jaleos y boleros. En estos años, y en paralelo, pintores locales y extranjeros residentes en la ciudad crearon el tema de los bailes españoles y flamencos dentro del género de costumbres.

En este contexto destaca el inicio de la industria turística del 'souvenir' desde un ámbito artesanal, con productos derivados de los espectáculos de bailes, como las castañuelas, los panderos, los abanicos, los mantones o las mantillas.

Los espectáculos de bailes de Sevilla que surgieron durante el romanticismo, tanto en las academias de baile, en los corrales como en otros salones alquilados para la ocasión, se mantuvieron y se desarrollaron a lo largo del siglo XIX gracias al sustento económico de los grupos de extranjeros que residían o visitaban la ciudad. Asimismo, se incide en el hecho de que dos tipos de espectáculos se contrataban en la ciudad durante este periodo romántico: los conocidos como bailes de palillos y los bailes de gitanos. "En ambos, se ofrecían repertorios de la escuela bolera como los fandangos, boleros y seguidillas o bailes de jaleos, el Olé y el Vito", añade la nota de prensa.

Estos últimos, el Olé y el Vito, junto con otros bailes como el Manguindoy, se diferenciaban de los bailes boleros porque las bailarinas incorporaban en su ejecución pasos que desprendían la sensación de ejecutarse con la naturalidad que "emana de la improvisación espontánea". La sensualidad y el erotismo que algunas bailarinas impregnaban a algunos movimientos los convirtió en danzas de un "gran atractivo para la sociedad burguesa liberal romántica".

CENTRO CULTURAL DEL FLAMENCO-CASA DE LA MEMORIA

El interés por adquirir objetos que recordaran las experiencias vividas en la ciudad en torno a los espectáculos de danza, efímeros y fugaces, incentivó la creación de productos turísticos, souvenirs que reflejaban escenas de danza en objetos y prendas que se utilizaban también durante el espectáculo. "De esta forma, los abanicos, las castañuelas o los panderos con escenas de baile se convirtieron en objetos-recuerdos, souvenirs de la ciudad.

La difusión de la fotografía, y de la tarjetografía postal desde finales del siglo XIX y a comienzos del siglo XX, sumarían un nuevo souvenir, el de la imagen fotográfica de los bailes, que a pesar de la verosimilitud e inmediatez que aportaban, convivirían con los que el romanticismo había creado".

Estos antiguos objetos que construyeron el baile flamenco gozarían de gran vitalidad y de un renovado interés por el valor artístico y artesanal que ofrecían frente a las producciones en serie, industrializadas, y a la reiteración de las imágenes fotográficas que difundían las tarjetas postales.

El Centro cultural Casa de la Memoria es un espacio de Arte Vivo con el flamenco como fundamento, existe un tablao donde se ofrece de manera diaria espectáculos de este en su versión más tradicional y que lleva funcionando 25 años con destacados artistas y con programaciones especiales además de conferencias, exposiciones, performances y todo tipo de actividades de interés comisariadas por Rosana de Aza.

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