CARMONA (SEVILLA), 3 (EUROPA PRESS)
Un nutrido grupo de vecinos de Carmona (Sevilla) --más de mil según la organización--, ha marchado hoy en protesta por las calles del casco histórico en memoria de Rosario Alonso, la anciana de 87 años fallecida el 16 de agosto mientras esperaba una ambulancia, bajo la convocatoria cursada por la familia de la difunta, los grupos de oposición del Ayuntamiento y medio centenar de colectivos, quienes se han sumado a la demanda de una unidad móvil de urgencias (DCCU) para la ciudad.
La manifestación, convocada por la familia de Rosario Alonso y respaldada por los grupos de oposición y más de 50 colectivos y organizaciones locales, ha transcurrido "con total normalidad" y gran participación, según señalaron a Europa Press fuentes de la familia de la anciana, toda vez que un dispositivo integrado por la Policía Local y la Guardia Civil ha velado por la seguridad del evento. Según tales fuentes, más de mil personas habrían tomado parte en la manifestación.
La marcha partió pasadas las 20,00 horas desde el centro de salud de Carmona para recorrer los paseos de la Feria, San Antón, Real, del Estatuto y San Pedro, alcanzando las plazas de Blas Infante, del Palenque, Prim, San Fernando y El Salvador para finalizar ante el Ayuntamiento, gobernado en minoría por el socialista Antonio Cano (PSOE), quien ha arrancado el compromiso de la Diputación provincial para adquirir una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) móvil.
La manifestación ha estado marcada por las pitadas y las pancartas en las que se reclamaba la instalación de una DCCU para Carmona, donde la la familia de la difunta denuncia que la ambulancia movilizada por la Empresa Pública de Emergencias Sanitarias (EPES) habría tardado cerca de una hora y media, si bien las autoridades rebajan a 40 minutos el tiempo del desplazamiento.
LA DENUNCIA
En la denuncia formulada por la familia --cuya puesta a disposición del juzgado entra dentro del protocolo establecido para este tipo de casos según indicaron a Europa Press fuentes de la Guardia Civil-- se relata como a las 14,30 horas del pasado 16 de agosto, la hija de la difunta realizó una llamada a las emergencias pidiendo el traslado de una unidad móvil médica al domicilio de Rosario, en la calle Extramuros de Santiago del municipio, "ya que su madre estaba muriéndose, no reaccionaba de ninguna manera y casi no podía respirar".
Sobre las 15,05 horas, y al no haber llegado la ambulancia, una de las nietas de la fallecida, Raquel Rodríguez, llamó al teléfono para comunicar la misma incidencia, "a la que se manifiesta que en breve llegaría la ambulancia, solicitando nuevamente los datos de la enferma". "Nuevamente, a los diez minutos, y ante la desesperación de lo que estaba sucediendo, volvió a llamar al referido teléfono y preguntando el motivo de la tardanza, al cual no se dio explicación", reza la denuncia, que da cuenta de la repetición de esta operación en otra ocasión posterior.
Sobre las 16,00 horas la nieta de Rosario recibió llamada del número de emergencias, que cuestionaba por el estado de salud de la enferma, a lo que ésta respondió que ya había fallecido.