ESTEPONA (MÁLAGA), 10 (EUROPA PRESS)
El Ayuntamiento de Estepona cobró durante el año pasado 477.707, 22 euros por la ocupación de las playas, de los que 30.038,83 euros correspondían a la instalación de hamacas.
Estos datos fueron facilitados esta mañana en rueda de prensa por el alcalde de Estepona, David Valadez (PSOE), después de que el candidato a la Alcaldía por el PP, José María García Urbano, asegurara a los medios de comunicación que el municipio no había percibido ninguna cantidad por estos conceptos durante 2009.
Valadez se mostró indignado ante la que calificó como "política de la confusión" del PP cuyo candidato "vuelve a mentir al igual que hiciera cuando aseguró que Estepona no tenía oficina de Turismo a pesar de contar con dos". Asimismo, el regidor se preguntó "qué culpa tenemos los esteponeros de que este hombre no sepa con qué infraestructuras cuenta el municipio".
Respecto a las críticas realizadas por el PP ante la situación en la que se encuentran las playas, desde el Ayuntamiento explicaron, a través de un comunicado que el martes que viene finalizarán los trabajos de acondicionamiento de las playas de Estepona si bien las actuaciones de conservación y mantenimiento se prolongarán hasta septiembre.
Según explicó la concejala de playas, Carmen Ocaña, con vistas al inicio de la temporada de verano, a partir del próximo día 15 comenzarán a trabajar 26 personas de refuerzo, entre personal fijo discontinuo y el procedente de la Bolsa de Trabajo.
La Demarcación de Costas, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, ha centrado los trabajos en la limpieza de cañas y despojos que dejaron las continuas lluvias del invierno en las playas, si bien en algunas de ellas, como en la playa del Seghers y Punta La Plata, deberán ser regeneradas al ser nuevamente afectadas por los sucesivos temporales. Mañana viernes se iniciarán los movimientos de tierra en las playas del Saladillo y Guadalmansa.
Desde el Ayuntamiento, además, explicaron que han solicitado a Costas la instalación de tres pequeños espigones en las playas de Benamara, Casasola e Isdabe para estabilizar las playas y conseguir la redistribución de arenas de zonas de acumulación a zonas erosionadas.