Una de las zonas expositoras contiguas a la que ocupa la provincia de Sevilla en el pabellón 5 de Ifema. - EUROPA PRESS
MADRID 21 Ene. (EUROPA PRESS) -
Sevilla está presente en una nueva edición de la la Feria Internacional de Turismo de Madrid (Fitur), marcada por la tragedia ferroviaria de Adamuz (Córdoba), con al menos 42 fallecidos, y ello se nota en el frío ambiente del pabellón 5 de Ifema, que ocupa Andalucía en su totalidad; no solo porque no hay agenda instucional en las distintas provincias sino porque la presencia de profesionales está siendo muy reducida desde las primeras horas de este miércoles.
Los stands ofrecen una inusual imagen, nada que ver con el clásico ajetreo de años anteriores: no hay presentaciones en los escenarios y tampoco, el habitual ensordecedor ruido provocado por la música de ambiente y la simultaneidad de los actos oficiales. En el stand de la Diputación de Sevilla, como en el resto de espacios, las banderas ondean a media asta en este segundo día de luto nacional decretado por el Gobierno de España, y en el pabellón "se respira tristeza" desde que se entra por la puerta: es la percepción más repetida entre los asistentes.
En las zonas de expositores, apenas un par de mesas están siendo ocupadas por los profesionales del sector, dentro de esa agenda de trabajo que sí se ha mantenido en este importante escaparate turístico. En este sentido, algunos cargos públicos se han desplazado hasta este recinto ferial de Madrid para "arropar" a las empresas y entidades que ven en Fitur un foro idóneo para establecer nuevas líneas de trabajo y conocer las tendencias del turismo a nivel mundial. Es el caso de la delegada municipal de Turismo, Angie Moreno, y del vicepresidente de Prodetur --empresa dependiente de la Diputación--, Rodrigo Rodríguez Hans.
La inauguración de Fitur en este pabellón 5 de Ifema ha tenido lugar tras un emotivo minuto de silencio en recuerdo a las víctimas del accidente ferroviario, en el que la provincia de Huelva ha sido una de las más afectadas, de hecho, su stand permanece desierto, sin atención al público, con un amplio mostrador sin folletos turísticos, sin mesas para reuniones de trabajo, y lo que más llama la atención: un imporvisado altar con flores y velas junto al escenario.
En lo que respecta a la programación, sin la anunciada presencia de cargos públicos, se ha ido modificando de forma considerable con el paso de las horas, y se están produciendo, a cuentagotas, encuentros profesionales al objeto de establecer contactos y acuerdos que impulsen proyectos de interés para la provincia.
Este año el color amarillo albero es el que predomina por completo en el pabellón de Andalucía, tanto en la moqueta como en la señalética de cada uno de los stands, ofreciendo así una imagen homogénea. Los expositores se articulan en torno a un escenario central como si de casillas que forman una rueda de ocho radios se tratara, uno por provincia. En este sentido, Sevilla no es la única que muestra en Fitur una oferta separada --capital y provincia--, puesto que en Málaga, Marbella y Torremolinos cuentan con espacio propio; lo mismo que Jerez y la comarca del Campo de Gibraltar en Cádiz.
NORMALIDAD EN EL RESTO DE PABELLONES
El gélido ambiente que se vive en el pabellón de Andalucía contrasta con el que reina en el exterior del mismo, donde las estampas son similares a las de otras ediciones de Fitur, con presentaciones que se suceden sin solución de continuidad, un ir y venir de gente que recaban información de cada uno de los stands y hace acopio de objetos de merchandising, vídeos promocionales con decibelios por encima de lo deseado, con el claro objetivo de llamar la atención, como persiguen también los grupos de animación que, con trajes regionales, pasean entre el público.
Por ello, no es de extrañar que uno pueda cruzarse desde actores mexicanos --este es el país invitado por Fitur en esta edición-- de una compañía que viene a promocionar un musical que se representa este fin de semana en Madrid, caracterizados con vestidos y maquillajes tradicionales que aluden a la muerte, hasta un grupo de cartagineses y romanos que recrean esta conocida fiesta de la localidad murciana.
Eso ocurre en los pabellones de las comunidades autónomas (7 y 9), que se encuentran al lado del de Andalucía, donde conviven con destinos muy específicos --Los Pueblos Más Bonitos de España, el Camino de Santiago o la Feria del Vino de Arganda del Rey-- y lo mismo se podría decir en cuanto a colorido y actividad de los que acogen a otros continentes, caso de África y Oriente Próximo (6), Asia y Pacífico (8) o América (3).