ZARAGOZA 13 Jul. (EUROPA PRESS) -
Zaragoza ha rendido homenaje este lunes a Miguel Ángel Blanco con motivo del 29º aniversario de su secuestro y asesinato a manos de la banda terrorista ETA. Un sacrificio que, según ha defendido el presidente del Gobierno de Aragón Jorge Azcón, dejó un legado que "transformó el miedo y el silencio en una fuerza para confrontar con los asesinos".
Azcón ha participado en un acto institucional celebrado en la plaza San Francisco al que también han asistido la presidenta de las Cortes de Aragón, María Navarro, la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, la Justicia de Aragón, Concepción Gimeno, además otros representantes de las principales instituciones aragonesas, de las asociaciones de víctimas del terrorismo, la nacional y la aragonesa, y miembros de la corporación municipal.
La ceremonia, celebrada en la plaza San Francisco junto al monolito dedicado a todas las víctimas del terrorismo, ha servido de recuerdo a quien se convirtió, tras su asesinato en julio de 1997, en uno de los grandes símbolos de la defensa de la libertad y la democracia en España. Durante el acto, que también ha contado con una ofrenda floral, el consejero de Presidencia del consistorio zaragozano, Ángel Lorén, y las portavoces del PSOE y de Vox, Lola Ranera y Eva Torres, han dado lectura al manifiesto de la Fundación Miguel Ángel Blanco cuyo lema este año es 'Tu legado nos compromete',
En los discursos, el presidente Azcón ha rememorado el "chantaje" al que la banda terrorista ETA trató de someter a la sociedad española con el secuestro del concejal de Ermua: "Los terroristas lo quisieron utilizar como moneda de cambio para acercar a los presos etarras a las cárceles del País Vasco. Un chantaje a toda la sociedad española durante 48 horas que nos hizo contener la respiración a la espera de que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad pudiesen liberar a Miguel Ángel y detener a sus captores", ha repasado.
El jefe del Ejecutivo autonómico ha traído a la memoria de los presentes en el acto "las 48 horas de movilizaciones, de lazos azules, de manos blancas, que lamentablemente no consiguieron detener el espíritu sanguinario de los terroristas".
Pero ese asesinato, ha subrayado, "no acobardó a la sociedad. Al contrario. Transformó el miedo y el silencio en fuerza para confrontar a los asesinos. Arrojó luz sobre cómo vencer el odio con resistencia pacífica. Y concentró bajo el poder de la democracia a una sociedad que creyó más que nunca en la libertad frente a la barbarie", ha afirmado Azcón.
En esa línea, la alcaldesa Natalia Chueca ha destacado que "Miguel Ángel Blanco se convirtió en símbolo de la libertad de toda una nación" y ha recordado que su secuestro y asesinato "marcó un antes y un después en la historia reciente de nuestro país".
Azcón ha recordado que ETA asesinó a 852 personas --16 de ellas en Aragón--, hirió a más de 2.600 y dejó una profunda huella en miles de familias españolas. De hecho, ha apuntado que todavía permanecen sin resolver más de 300 asesinatos cometidos por ETA y ha reiterado el compromiso con el esclarecimiento de esos crímenes por respeto a las víctimas y a sus familias.
Asimismo, ha destacado que "desde el Gobierno de Aragón haremos todo lo posible para que la memoria de Miguel Ángel y la del resto de las víctimas siga estando presente. Para que nadie se olvide de ellas y para que las nuevas generaciones conozcan su historia y su legado".
Una labor necesaria a tenor de una encuesta esgrimida por el propio Azcón, en la que se apunta a que seis de cada diez jóvenes no saben quién fue Miguel Ángel Blanco: "Ese desconocimiento de nuestros jóvenes no nos lo podemos permitir", ha advertido.
En ese sentido, Natalia Chueca ha asegurado que esto representa una obligación colectiva de preservar la memoria de las víctimas del terrorismo. "Nos compromete. Nos obliga a no mirar hacia otro lado. Nos exige mantener la guardia frente a la mentira y la desmemoria", ha señalado, recordando que "lo que ocurrió en aquel julio de 1997 no fue una tragedia inevitable, sino un crimen de una crueldad infinita", después de las 48 horas de secuestro con las que ETA pretendió doblegar a la democracia española.
Para la alcaldesa, el principal compromiso de las instituciones es impedir que el paso del tiempo diluya la memoria de las víctimas. Por ello, ha apelado especialmente a las nuevas generaciones para que conozcan quién fue Miguel Ángel Blanco y por qué fue asesinado.
Chueca ha reclamado que los jóvenes "tienen que conocer la verdad" porque, ha criticado, "no puede ser que hoy, en 2026, se insista tanto en la memoria democrática de algunos hechos y se fomente de forma interesada la amnesia colectiva de otros más recientes".
Haciendo memoria, la regidora municipal ha recordado que Miguel Ángel Blanco "era un chico normal de 29 años, una persona trabajadora y familiar a la que ETA arrebató su futuro por el simple hecho de pensar diferente y querer trabajar por su pueblo", ha reivindicado.
Por ello, ha argumentado que los jóvenes deben conocer que Miguel Ángel Blanco fue asesinado por defender la libertad y los valores democráticos de los que hoy disfruta la sociedad española.
REPROCHES AL PSOE
En un acto de carácter institucional en el que también han participado representantes del PSOE y Vox, los discursos de Azcón y Chueca no han eludido los reproches políticos al Gobierno de España por gobernar con el apoyo de Bildu y a los socialistas por defender ese acuerdo.
Azcón ha manifestado que "no debemos tolerar que quienes siguen justificando la barbarie etarra condicionen las decisiones en nuestras instituciones, pongan en riesgo los principios y valores sobre los que se sustenta nuestra democracia o traten de amedrentar de nuevo a las víctimas".
Natalia Chueca también ha denunciado cualquier intento de blanquear el terrorismo o de relegar al olvido a sus víctimas. Durante su intervención ha criticado que quienes nunca han condenado los crímenes de ETA sigan teniendo un papel determinante en la política nacional y ha considerado "una indignidad política y moral" que EH Bildu continúe siendo un socio preferente del Gobierno de España, lamentando igualmente el silencio del Partido Socialista ante esta situación.
"Y cuando hablo del PSOE hablo de todos, ha remarcado, también del Partido Socialista de Zaragoza que, lamentablemente --les ha reprochado--, nos tiene aquí acostumbrados con sus reiterados silencios a esa complicidad a la hora de no condenar lo que de manera incuestionable es condenable y tiene que ser condenado. Y el silencio los convierte en cómplices", ha criticado a pocos metros de la portavoz socialista, Lola Ranera, y de la vicepresidenta de la DPZ y secretaria general del PSOE Zaragoza, Teresa Ladrero, entre otros representantes socialistas.
"ZARAGOZA CONOCE BIEN EL ZARPAZO CRUEL DEL TERRORISMO"
La alcaldesa ha rememorado además que Zaragoza conoce bien "el zarpazo cruel del terrorismo" y ha reafirmado el compromiso de la ciudad con la verdad, la memoria, la justicia y la dignidad de todas las víctimas.
En el tramo final de su intervención, Chueca ha trasladado el apoyo del Ayuntamiento a la Fundación Miguel Ángel Blanco y ha asegurado que "Zaragoza no olvida a las víctimas del terrorismo". "Nuestra ciudad sufrió y lloró por Miguel Ángel Blanco como quien llora por un ser querido, y ese recuerdo se transmite de generación en generación de forma innegociable", ha afirmado.
La regidora ha concluido reivindicando el espíritu cívico que surgió tras el asesinato del concejal de Ermua: "El Espíritu de Ermua no fue una moda, sino un compromiso con la justicia, con la libertad y con la dignidad de las víctimas del terrorismo". Un compromiso que, ha asegurado, continúa plenamente vigente casi tres décadas después porque, como recuerda el manifiesto leído durante el acto, "tu legado nos compromete".