ZARAGOZA 27 Jun. (EUROPA PRESS) -
La Policía Nacional ha desalojado a ocho personas que residían de forma ilegal en trasteros situados en el sótano de un edificio de la avenida de Madrid, en el distrito zaragozano de Delicias, de reducidas dimensiones, en condiciones insalubres y con grave riesgo de incendio.
Estos trasteros, sin condiciones mínimas de habitabilidad, habían sido convertidos en infraviviendas improvisadas, con instalaciones eléctricas fraudulentas y sin ningún tipo de seguridad, ha informado la Policía.
La actuación policial se inicia tras la denuncia de un ciudadano el pasado 9 de junio, al comprobar que el trastero del que era titular había sido ocupado por personas ajenas que lo usaban como vivienda. La investigación permite confirmar esta presencia, así como la existencia de condiciones "extremadamente peligrosas".
Durante la inspección del edificio, los agentes solicitan la colaboración de la compañía eléctrica, que califica la instalación como "peligrosa", recomendando el corte inmediato del suministro, pero no fue posible ejecutarlo debido a la presencia de vecinos y locales comerciales con contratos legítimos, ya que el sistema de distribución no permitía cortes individualizados.
Por su parte, el Servicio Municipal de Bomberos elabora un informe que alerta del alto riesgo de incendio, señalando la presencia de materiales combustibles, múltiples empalmes de cables en pasillos y techos y un punto de origen en el cuarto de contadores en estado precario.
Dicho informe concluye que los trasteros no pueden utilizarse como vivienda, según el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Zaragoza, y que esta situación supone un grave riesgo para la vida de todos los residentes del edificio.
MÁS DE DOS AÑOS DE OCUPACIONES
La ocupación en este edificio comienza hace más de dos años, tras el embargo por parte de una gestora de activos en verano de 2024. En la actualidad, tres viviendas están habitadas por legítimos propietarios o arrendatarios, mientras que el resto del inmueble se encuentra ocupado.
En el sótano, 12 trasteros y un anexo fueron ocupados y adaptados como dormitorios, incluyendo un espacio destinado como baño común que comprometía el sistema de presión de agua en todo el edificio. Se han detectado también diez enganches ilegales a la red eléctrica destinos a abastecer a estos trasteros, creando una red de cables altamente peligrosa.
Los trasteros quedaron reconvertidos en una especie de comunidad clandestina utilizada por personas en situación vulnerable, pero también por delincuentes habituales implicados en hurtos y robos con violencia.
El desalojo se ha llevado a cabo este jueves, 26 de junio, bajo autorización del juzgado de instrucción competente. De forma simultánea, la gestora de activos ha comenzado a asegurar los accesos al edificio para evitar nuevas ocupaciones, mediante el tapiado de viviendas y trasteros.
La Policía Nacional continúa trabajando para garantizar la seguridad de los vecinos legítimos y prevenir que esta situación vuelva a reproducirse, coordinando actuaciones con los servicios municipales y demás autoridades competentes.