La jornada "Verdad, justicia y reparación a escena. La cultura al servicio de la memoria", en el antiguo Salón de Plenos de la Diputación de Zaragoza - DIPUTACIÓN DE ZARAGOZA
ZARAGOZA 24 Nov. (EUROPA PRESS) -
La jornada "Verdad, justicia y reparación a escena. La cultura al servicio de la memoria" que ha tenido lugar en el antiguo Salón de Plenos de la Diputación de Zaragoza y que también se ha podido seguir en streaming, ha invitado a analizar cómo la cultura y las prácticas artísticas contribuyen a mantener viva la memoria democrática y a fortalecer los valores de una sociedad justa y crítica.
El programa ha contado con tres ponencias principales. La directora del Museo de la Paz de Gernika, Iratxe Momoitio, ha abordado el papel de los museos en la construcción de memoria y en la defensa de los derechos humanos.
La profesora de la Universitat de Barcelona, Nuria Ricart, ha analizado el arte público y la memoria desde una mirada crítica y contemporánea. Por su parte, la fotógrafa y documentalista, Judith Prat, ha presentado su trabajo sobre memoria e identidad colectiva a través de la fotografía.
La parte escénica ha corrido a cargo de Marta Cortel, que ha interpretado la pieza "h(c)erradura", coescrita junto a Irene Herrero, una propuesta teatral que invita a pensar la memoria, la identidad y la reparación desde el lenguaje de la escena.
"HAY QUE RECORDAR"
Durante la apertura del acto, la diputada de Memoria Democrática, Nerea Marín, ha subrayado que "la cultura es una herramienta de memoria, de conciencia y de transformación social", y ha recordado que "la memoria no es pasado ni un simple capítulo en los libros de historia: pertenece al presente y nos ayuda a saber quiénes somos y hacia dónde queremos ir".
Marín ha enmarcado la jornada en la conmemoración de los 50 años de democracia y en la cercanía del 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.
"No basta con celebrar; es imprescindible recordar. Recordar significa reconocer a las víctimas, defender la verdad y garantizar que la justicia y la reparación sean pilares irrenunciables de nuestro presente democrático", ha señalado, para añadir que "la memoria también tiene que ser feminista: recordar a las que ya no están y acompañar a las que hoy siguen silenciadas por el miedo es responsabilidad de todas y todos".
La diputada ha advertido además sobre el contexto social y político actual, marcado por el avance de los discursos de odio y el cuestionamiento de los derechos conquistados. "Frente a quienes niegan la violencia machista, atacan la memoria democrática o pretenden convertir el odio en proyecto político, vamos a responder con unidad, organización, cultura, verdad y democracia. Nadie nos va a volver a silenciar", ha dicho.
Con esta iniciativa, la Diputación de Zaragoza refuerza su apuesta por las políticas públicas de memoria democrática y por el papel de la cultura como instrumento de transformación social y de construcción de una ciudadanía crítica y comprometida con los derechos y las libertades.