Fuendetodos exhibe una edición "singular" de 'Los Desastres' de Goya estampada en 1937 por la República

Salueña y Palacín, junto a uno de los grabados de Goya estampados en 1937
EUROPA PRESS
Publicado 07/09/2018 13:46:32CET

ZARAGOZA, 7 Sep. (EUROPA PRESS) -

La Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ) exhibe en el municipio zaragozano de Fuendetodos una edición "especial, rara y singular" de los 'Desastres de la Guerra' de Francisco de Goya, encargada por el Gobierno de la II República en 1937, en plena Guerra Civil.

Son 34 grabados que la Stern Collection de Montreal ha prestado al Consorcio Cultural Goya-Fuendetodos y que forman parte de la edición de todas las series de grabados de Goya que el gobierno de Manuel Azaña realizó en 1937 con los objetivos de recaudar fondos para la causa republicana y, además, para hacer un regalo de Estado a la escritora y política estadounidense Eleanor Roosevelt, al político británico Winston Churchill y al político soviético Josef Stalin.

La diputada delegada de Cultura de la DPZ, Cristina Palacín, ha explicado que esta edición de los 'Desastres' encargada por el Gobierno de la República es la séptima que se estampó de esta serie de grabados del genio de Fuendetodos que plasmó en su obra, de forma crítica, la sinrazón de la violencia y de la guerra, un tema que no ha perdido vigencia con el paso del tiempo.

La tirada prevista era de 150 ejemplares, pero finalmente se quedaron en la mitad y "gracias a la generosidad de los coleccionistas canadienses Marisa y Peter Stern" estos grabados se podrán contemplar en Fuendetodos hasta el próximo 27 de septiembre.

Palacín ha subrayado que, con esta nueva exposición, la Diputación de Zaragoza reafirma su compromiso y su apuesta con este municipio zaragozano, un foco de reflexión cultural donde conocer la obra de Goya y de otros grabadores contemporáneos y que recibió el pasado año a más de 10.000 visitantes.

En rueda de prensa, el alcalde de Fuendetodos, Enrique Salueña, ha agradecido a la institución provincial el apoyo que presta a los municipios para acercar la cultura a todos los ciudadanos y ha estimado que la "marca Goya" es "la más potente que tenemos en Aragón".

"Me alegra que la figura y las obras de Goya sigan estando vigentes, sin perder un ápice de vigencia" al retratar "el odio, la sinrazón y la barbarie" de la guerra, ha remarcado, al animar a acudir a Fuendetodos porque "es una ocasión muy importante" de conocer la historia de estos grabados estampados en plena Guerra Civil.

UN PROYECTO DE ESTADO

El gerente del Consorcio Cultural Goya-Fuendetodos, Ricardo Centellas, ha detallado que la estampación de estos grabados se realizó en la sede de la Calcografía Nacional en el otoño-invierno de 1937, cuando la aviación franquista bombardeaba el centro histórico de Madrid.

"Esto es un proyecto de Estado" que se inició con el objetivo de recaudar fondos para la causa republicana y, al mismo tiempo, para obsequiar a mandatarios de otros países, como Eleanor Roosevelt, Churchill o Stalin y, por los recibos que se conservan, se sabe que las obras salieron hacia Valencia y Barcelona para su venta en el exterior, pero se desconoce si llegaron a estos tres conocidos destinatarios, si bien ha comentado que "no me extrañaría que un día pudieran aparecer" en algún museo de Moscú o San Petersburgo.

El ejemplar que puede verse en el Museo del Grabado de Goya es el número 69 de la edición y se puso a la venta a un precio elevado para la época: 520 pesetas, ha detallado Centellas. Los grabados están magníficamente conservados, guardan hasta la encuadernación original y contienen además varios tesoros de bibliófilo: el prospecto del plan de la edición completa de todas las series de grabados de Goya, dos cartas manuscritas originales del estampador dirigidas al pintor francés André Lambert y un plano de los bombardeos de la aviación sublevada en los alrededores de la Calcografía Nacional.

"Ese croquis también puede verse en el Museo del Grabado de Goya y muestra los impactos de las bombas en el entorno de la Calcografía Nacional, que estaba emplazada pared con pared con el Ministerio de la Gobernación, en cuyos sótanos se emplazó el cuartel general de la defensa de Madrid", ha explicado Centellas.

FINES POLÍTICOS Y ECONÓMICOS

En 1937, el director general de Bellas Artes del Gobierno de la II República, el pintor y cartelista valenciano José Renau, tuvo la idea de hacer una nueva edición de las cuatro series de grabados de Goya: los 'Caprichos', los 'Desastres de la guerra', la 'Tauromaquia' y los 'Disparates'. El proyecto fue concebido con fines tanto políticos como económicos. Las series serían un presente de Estado y además podrían venderse para recaudar fondos para el bando republicano.

La tirada prevista era de 150 ejemplares, cinco de los cuales fueron una edición de lujo tirada sobre papel Japón antiguo que sería regalada, por su afinidad a la causa republicana a Eleanor Rooselvet, Winston Churchill y Josef Stalin, además de al presidente de la República, Manuel Azaña, y al ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes, Jesús Hernández Tomás.

El artífice de la estampación fue Adolfo Rupérez Grima, maestro estampador de la Calcografía Nacional. Este experto cuidó todos los detalles, desde el papel hasta la encuadernación pasando por la tinta, que se extrajo de un tonel de tinta en polvo superviviente de la época de Goya y que "pudo ser la que utilizó" el genio aragonés en sus obras originales, ha observado Centellas, al indicar que la idea original fue estampar los grabados en París, pero finalmente se decidió hacerlo en Madrid "a pesar de los bombardeos".

La estampación se cuidó de tal manera que es "una de las mejores ediciones, si no la mejor" de estos grabados, ha valorado Centellas, al agregar que estas obras "dialogarán" en el Museo del Grabado de Fuendetodos con la 'Tauromaquia'.

Ha avanzado, asimismo, que "esta es la primera exposición de otras que vendrán" para dar a conocer los fondos del Museo del Grabado de Goya. Esta muestra "es una oportunidad única" de conocer "una edición muy rara por la gran calidad de su estampación", ha remarcado.

LA SERIE DE LOS 'DESASTRES DE LA GUERRA'

Francisco de Goya compaginó el ejercicio de la pintura con el del grabado, siendo en ambas técnicas un maestro que marcó la historia universal del arte. En el grabado, la 'elocuencia' retórica del genial artista aragonés precisaba discursos seriados y generalmente de larga extensión. Los 'Desastres de la guerra' (1810-1815) incluyen un total de 82 estampas, una obra sin parangón en la historia del grabado.

Goya tituló la serie 'Fatales consecuencias de la sangrienta guerra en España con Buonaparte. Y otros caprichos enfáticos', denominación original que sintetiza las intenciones que la motivaron: la sinrazón provocada por la violencia de la guerra y de la represión política posterior. Aunque esté provocado directamente por la Guerra de la Independencia (1808-1814), su discurso es atemporal.

El delicado contenido político y la innovadora concepción de las imágenes y de su técnica provocaron que la serie no viera la luz en vida del pintor. Una generación después de la muerte de Goya, esos grabados fueron 'redescubiertos'. La Academia de Bellas Artes de San Fernando compró en 1862 las matrices y al año siguiente puso en circulación la primera edición. Sin embargo, la Academia no empleó el título original del autor y la denominó 'Desastres de la guerra'.

La obra causó al principio un cierto impacto en España, pero no en el extranjero. Esta situación perduró hasta que se empezaron a reproducir las imágenes de las estampas en monografías y magacines y la obra cobró una nueva significación en el contexto de una Europa continuamente enfrentada por guerras. Entre 1892 y 1930 se estamparon otras cinco ediciones.