Publicado 31/01/2019 18:20CET

La Laguna del Cañizar (Teruel) comienza su recuperación con la presencia de grullas, cigüeñas y patos

Ave de la Laguna del Cañizar.
SEO/BIRDLIFE

VILLARQUEMADO (TERUEL), 31 Ene. (EUROPA PRESS) -

La Laguna del Cañizar, en el valle del Jiloca, ha comenzado su recuperación, tras varios años sin apenas reservas de agua, con la presencia de 3.500 grullas, unas 200 cigüeñas, más de 20 patos de diversas subespecies y otras aves acuáticas, además de las aves agrícolas que la rodean.

Así lo ha indicado a Europa Press el portavoz de SEO/BirdLife, Luis Tirado, quien este sábado ha participado en una jornada de observación y recogida de datos para elaborar el censo anual de aves acuáticas.

"Lo que más sorprende de los humedales es la capacidad que tienen para recuperarse", ha indicado Tirado, quien ha apuntado que en 2018 solo pudieron observar dos patos y una garza, así como algunas aves agrícolas.

"Este año ha llovido fuerte en Teruel", lo que ha permitido la acumulación de agua en algunas pequeñas depresiones de la laguna, facilitando así la llegada de aves acuáticas y la continuidad de otras, como garcetas comunes y cucharas.

"Con esa poca agua la biodiversidad se dispara", ha hecho notar Tirado, quien ha considerado que "si se mantuviera una mínima cantidad de agua en invierno, sería más que suficiente para que explotara todos los años la biodiversidasd", lo que permitiría "tener un motor de desarrollo para la zona".

El portavoz de SEO/BirdLife ha destacado tres propiedades de los humedales "por las que merece la pena conservarlos": son un reservorio de biodiversidad, llenan el nivel freático de agua y "son depuradoras naturales, sobre todo de metales pesados, aunque no es el caso de la Laguna del Cañizar, y de nitratos", estos últimos provenientes de regadíos y explotaciones de ganadería intensiva.