TERUEL 28 Ago. (EUROPA PRESS) -
Los vecinos de la localidad turolense de Aguaviva han vuelto a trabajar durante la pasada noche y esta mañana para realizar sus tradicionales alfombras de serrín. Pero la procesión que a medio día ha recorrido las calles de la localidad, ha hecho que las alfombras, dedicadas esta vez al año internacional del Planeta Tierra, hayan pasado a la historia.
Las alfombras se forman cada 28 de agosto, coincidiendo con la festividad de San Agustín y sirven para celebrar el Santísimo Misterio de Aguaviva.
Las coloridas alfombras de este año estaban dedicadas al año Internacional del Planeta Tierra. Manuel Valencia, el encargado de hacer los dibujos, explicó hoy a Europa Press que las alfombras hacían un recorrido por "todas las especies: empezando por las esponjas y el fondo marino, los crustáceos y los peces, seguimos con los insectos, los volcanes, flores y árboles. También hay dinosaurios y acabamos con el hombre los edificios y las macrociudades".
En cuanto a los altares, colocados también en las calles de la localidad, representaban "las cataratas más importantes del mundo, otro está dedicado a las montañas más altas del mundo. El de la plaza está dedicado al Atlas que, soporta al mundo. Uno más dedicado a los dinosaurios y otro más dedicado a edificios, al Sol".
Como ya es habitual, las alfombras comenzaron a realizarse a las 8.00 horas, cuando los vecinos de la localidad salieron a la calle para espolvorear el serrín sobre los dibujos que durante la noche anterior se han pintado en las calles. Un total de tres toneladas de serrín que se colorearon durante los días anteriores y que se mojaron con agua puesto que, al estar apelmazado, es más difícil que haya problemas con el viento.
Una vez que se terminó el trabajo, se celebró una eucaristía, tras la cual salió una procesión que recorrió las calles de la localidad, pasando por encima de estas efímeras alfombras de serrín que, de esta forma, pasaron a ser historia.
Con estas alfombras, los vecinos de la localidad turolense recuerdan que en 1435 se quemó la Iglesia del pueblo y entonces se salvaron sólo los Corporales que había en el Sagrario. Por eso, a principios de siglo se instituyó la celebración de una procesión.
Hace casi dos décadas el centro cultural de la localidad se decidió a recuperar, aunque con variaciones, la tradición. Desde entonces, ningún año se ha faltado a la cita, salvo que la lluvia lo haya impedido.