ZARAGOZA, 17 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Palacio de Sástago de Zaragoza acoge del 18 de febrero al 29 de mayo una exposición del artista zaragozano Manuel Viola en el año en el que se cumple el centenario de su nacimiento, que se celebrará el próximo 18 de mayo, ofreciendo 106 obras, entre dibujos y pinturas, muchas de ellas nunca vistas en la capital aragonesa, que reflejan su recorrido artístico y vital.
La diputada delegada de Cultura de la Diputación Provincial de Zaragoza, Cristina Palacín, el comisario de la exposición, Javier Lacruz, y el director del Museo de Arte Jaume Morera de Lérida, Jesús Navarro, han presentado en rueda de prensa esta muestra titulada 'Manuel Viola. En recuerdo del porvenir. 1933-1985', con la que se quiere "hacer justicia" al artista.
Así lo ha subrayado Palacín, que ha indicado que además de mostrar numerosas obras, algunas de las cuáles de las que "nunca quiso desprenderse" y que formaban parte de su colección personal, también se ofrecen documentos y objetos del archivo personal del creador con el objetivo de dar a conocer "una mayor dimensión y trascendencia" de Viola, su conexión con la intelectualidad y su proyección internacional.
Palacín ha remarcado que Viola "tuvo una vida de película", fue "un hombre de plenitud, que se agarraba a la vida con uñas y dientes", una "figura humana y artística que nunca descuidó la intelectualidad" y cuyas obras se han exhibido y está presente en Europa, Estados Unidos y Latinoamérica.
El comisario de la exposición, Javier Lacruz, ha estimado que la muestra consigue reflejar la vida de Viola, su actitud ante ella, cada una de sus épocas, y trata de aclarar algunos "malentendidos" sobre su figura, como que solo se dedicó a pintar, o que es un autor exclusivamente abstracto.
Lacruz ha subrayado que si el artista hubiera tenido que elegir entre la vida y el arte, optaría por la primera, para remarcar que su trayectoria personal "fue intensa", ya que nacido en Zaragoza y trasladado a Lérida a los 16 años, se fue después a estudiar Filosofía y Letras a Barcelona, participó en la Guerra Civil "para defender la república española", se exilió a Francia y allí formó parte de los legionarios franceses en su lucha contra la Alemania nazi.
Durante la ocupación de París entre 1940 y 1945 se integró en un grupo de surrealistas de la resistencia y escribió en la revista 'La main à plume', de poesía surrealista, para volver a España en 1948, donde un tiempo después se incorporó al grupo pictórico de vanguardia El Paso.
POETA PINTOR
Lacruz ha definido a Viola como un "poeta pintor", para aclarar que primero quiso ser poeta "y lo fue", algo que se refleja en los títulos de sus obras, ha apuntado. También quiso ser torero y fue amigo de Luis Miguel Dominguín, a quien ha achacado la autoría de uno de los cuadros que se exhibe 'Voz negra'.
El comisario también ha reivindicado al "intelectual y artista internacional", con una etapa previa en Lérida y Barcelona, publicando en la primera, a partir de los 16 años de edad, en la revista surrealista 'Art', tanto poesía como crítica artística, y en la Ciudad Condal integrándose en el grupo Amigos de las Artes Nuevas (ADLAN).
Ya en París, escribió en revista 'La main à plume', algunos de cuyos ejemplares se exhiben en la exposición del Palacio de Sástago y trabajó en el taller de Picasso y a su regreso a España fue pintor de la abstracción lírica francesa, para integrarse tiempo después en el grupo El Paso, tras contemplar Manolo Millares y Antonio Saura sus obras y "reconocerlo de inmediato como uno de los suyos".
En este punto, Lacruz ha precisado que Viola pintó "en la frontera entre lo real y lo lírico, lo abstracto y lo figurativo", para defender que no se le puede considerar exclusivamente un pintor abstracto, sino que "simultáneamente también es figurativo".
Además, ha sostenido que su obra es "espiritual" ya que a pesar de ser un hombre ateo, reflejó también un mundo religioso, en obras como 'La saeta'. El comisario ha indicado que el relato de la vida y obra de Viola se ofrece de forma didáctica en una nuestra donde también hay textos explicativos y frases para permitir al visitante su mayor compresión.
La riqueza de la trayectoria de Viola se refleja en los diferentes módulos de la exposición, que son 'Manuel Viola, pintor poético'; 'El surrealismo, Lérida 1933, Barcelona, 1936'; 'La Main à Plume, 1940-1945'; 'El 'Hospital Sainte-Anne'; 'París 1945'; 'El regreso a España, 1948'; 'La abstracción lyrique'; 'París 1955-1958'; 'De Goya a Viola: La saeta, 1958'; 'Grupo El Paso, en blanco y negro'; 'Viola, abstracto universal'; 'Viola, entre Sudamérica y España' y 'Vida y muerte de Manuel Viola'.
PRIMEROS AÑOS
El director del Museo de Arte 'Jaume Morera' de Lérida, Jesús Navarro, ha explicado que la aportación de este centro se refiere a documentos y algunas obras correspondientes a "los primeros pasos en el mundo de la creación" de Viola, cuando todavía se llamaba José, que es su nombre original, y no Manuel.
Navarro ha explicado que su institución ha trabajado para reivindicar y restituir a una generación de artistas "sin precedentes" en la ciudad, la de la vanguardia de los años 30, de la que formó parte Viola.
El artista escribió poesía surrealista y realizó análisis en la revista 'Art', donde disertó sobre la aplicación de esta corriente en las diferentes artes y que él desarrollo como poeta, dibujante y teórico.
Navarro ha opinado que la muestra refleja un Viola "caleidoscopico" en su personalidad creativa y ha recordado que si bien vivió en Lérida entre los 16 y 20 años, "siempre mantuvo la relación artística y sentimental y visitaba la ciudad y a sus amigos". La vinculación con esta ciudad hará que en el próximo otoño parte de la muestra se exponga allí.