Actualizado 16/10/2012 22:02 CET

La pasarela de Mont-rebei, nuevo punto de conexión entre las provincias de Huesca y Lérida, después de 60 años

Subdelegadas Huesca y Lérida en pasarela Mont-rebei
SUBDELEGACIÓN DEL GOBIERNO EN HUESCA

HUESCA, 16 Oct. (EUROPA PRESS) -

Las subdelegadas del Gobierno en Huesca y Lérida, María Teresa Lacruz e Inma Manso, respectivamente, han visitado hoy la pasarela metálica que se construye en el Congost de Mont-rebei desde el pasado mes de septiembre, simbolizando así la unión de ambos territorios después de varias décadas.

La conexión entre ambas provincias ha sido largamente reivindicada por las poblaciones de Viacamp en Huesca, y Àger en Lérida, ya que no era posible desde hace unos 60 años cuando la construcción del embalse de Canelles inundó la zona y el puente que había entonces quedó anegado por las aguas.

En la visita de este martes, las subdelegadas de Huesca y Lérida han estado acompañadas por la Subdirectora General adjunta de Desarrollo Rural y Política Forestal del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA), Ana Vicente, así como por el delegado de Aragón de la empresa constructora Tragsa, Enrique Lardiés, y el delegado provincial de Tragsa en Huesca, Miguel Asensio, quienes les han explicado todos los detalles de las obras realizadas, que prevén finalizar el próximo mes de noviembre.

Esta actuación, con un presupuesto financiado íntegramente por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiental con 773.052 euros, se enmarca dentro del proyecto de Camino Natural llamado "Camino Natural de Montfalcó al Congost de Mont-rebei", cuyo objetivo es comunicar las márgenes catalana y aragonesa del río Noguera Ribagorzana.

El Camino Natural tiene una longitud total de 4.036 metros y pretende contribuir a la diversificación económica de la zona potenciando el senderismo, la oferta turística y de deportes, así como la conservación de los espacios naturales mediante la educación medioambiental.

TRAMOS ANTIGUOS

El trazado del camino natural se dirige al Congost de Siegé partiendo en la zona aragonesa desde el abandonado pueblo de Montfalcó, y en la zona catalana desde el ya construido camino del Congost de Mont-rebei. Para ello se utilizan pequeños tramos de antiguos caminos tradicionales completamente olvidados, abriendo en los puntos necesarios senderos peatonales de nueva traza.

Pese a ser un Camino Natural de pequeño recorrido cobra especial significación, tanto desde el punto de vista social y cultural, al recuperar la unión de las poblaciones de las dos orillas que siempre fueron vecinas. Los trabajos suponen el desbroce de la traza existente a lo largo de 3.000 metros, así como la apertura de 2.223 metros de nueva senda y la consolidación de la misma.

Las obras de construcción de la pasarela metálica, de 36 metros de longitud, han hecho necesario la utilización de un helicóptero para trasladar y facilitar la instalación de las diferentes piezas que forman la estructura.

Este camino se enmarca en el Programa de Caminos Naturales desarrollado por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, y se une a los más de ocho mil quinientos kilómetros existentes de caminos construidos desde el año 1993.