Archivo - Urnas funerarias expuestas en el Monasterio de Santa María de Sijena. - EUROPA PRESS - Archivo
Destaca como un actuación "sensible con su historia" y "atenta a los valores histórico artísticos"
VILLANUEVA DE SIJENA (HUESCA), 14 (EUROPA PRESS)
El Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España (CSCAE) ha presentado este jueves los finalistas a los Premios Arquitectura 2026, entre los que figura el proyecto de intervenciones en el Real Monasterio de Santa María de Sijena, en la Comarca oscense de Los Monegros.
Las propuestas las ha elegido un jurado formado por arquitectos "de reconocido prestigio" y optaran a seis premios: Sosteniblidad y Salud --valores universales--, Nueva Bauhaus --valores culturales y artísticos--, Hábitat --valores básicos de la arquitectura y el urbanismo--, Rehabilitación --valores asociados a la rehabilitación, renovación y regeneración--, Profesión --valores profesionales y éticos-- y Compromiso --otras formas de ejercicio profesional--.
Junto con los premios basados en valores, volverán a entregarse tres distinciones de carácter especial: el Premio de Arquitectura Española, el Premio de Urbanismo Español y el Premio a la Permanencia. Este último reconoce aquellas obras que, después de 20 años, destacan especialmente, por su adecuado envejecimiento y capacidad de adaptación, uno de los valores intrínsecos de la Arquitectura.
Entre las 25 propuestas finalistas, 14 corresponden a intervenciones en edificación, siete a trabajos de urbanismo, una obra de interiorismo, otra de arquitectura efímera y dos de divulgación. Destaca también el predominio de la iniciativa pública, que aglutina 16 de las nominadas.
Los proyectos ganadores se desvelarán el próximo 9 de junio, en el transcurso de la gala que se celebrará, a partir de las 18.30 horas, en el Teatro Alcázar de Madrid.
UNA ACTUACIÓN "SENSIBLE"
En cuanto a la candidata aragonesa, los trabajos en el Monasterio de Sijena, a cargo de Pemán y Franco Arquitectos y Sebastián Arquitectos, CSCAE ha destacado que "han contribuido notablemente a la recuperación de uno de los cinco panteones reales de Aragón y a la puesta en valor de uno de los edificios más significativos de la historia aragonesa".
Han señalado que el cenobio estaba "en ruinas", tras ser pasto de las llamas en 1936 y sufrir "abandono y expolio", pero que en la actualidad "recupera su esplendor con una actuación sensible con su historia, atenta a los valores histórico artísticos y coherente con los nuevos usos demandados", que pasan por acoger el patrimonio recuperado del monasterio.
A ello han sumado que el trabajo se ha llevado a cabo "de manera casi artesanal", desde el proyecto a la construcción, de la mano de oficios en peligro de desaparición.