HUESCA 24 May. (EUROPA PRESS) -
El Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón ha sacado a licitación la contratación de las obras de finalización de la restauración de la muralla del Conjunto de Muro de Roda, en La Fueva (Huesca), según publica hoy el Boletín Oficial de Aragón (BOA).
Esta obra, susceptible de ser cofinanciada por la Unión Europea, cuenta con un presupuesto base de licitación que asciende a 280.641,76 euros. El plazo de ejecución de los trabajos es de siete meses.
La fecha límite de presentación de ofertas es hasta las 14,00 horas del vigesimoséptimo día natural, a contar desde el día siguiente al de publicación del anuncio en el BOA; si el plazo concluyese en sábado o festivo se prorrogará hasta el siguiente día hábil. Se deberán presentar en el Registro General de la Diputación General de Aragón (Paseo María Agustín, 36) y Plaza San Pedro Nolasco, 7; en el de las Delegaciones Territoriales de Huesca y Teruel.
MURO DE RODA
Muro de Roda es una fortaleza medieval situada en un privilegiado enclave del Sobrarbe. Bajo su topónimo, se amparan un conjunto de aldeas (Pamporciello, Fumanal, La Corona, La Lecina, Ministerio, Lumo, Sosiad y Aluján) y algunas casas aisladas (El Plano, Carrera, La Plana, Montero, Clavería), configurando un hábitat disperso, despoblado en su mayoría por las laderas de la sierra con el mismo nombre.
Ejemplo de asentamiento altomedieval, concentra en la parte más alta de la montaña un conjunto monumental, donde se distinguen dos grupos de edificios, el formado por la ermita románica de San Bartolomé y la casa del Concejo y escuela, y el "muro" o muralla, con la iglesia románica de la Asunción y casa abadía, y la ermita de Santa Bárbara.
En el Sobrarbe, el topónimo Muro se repite en varios lugares, aplicado a asentamientos elevados, defendidos por un "muro" o muralla. Muro de Roda, inicialmente "Muro maiore", corresponde a la situación generada a partir de la primera mitad del siglo XI, con la conquista de Sancho III el Mayor de Navarra, Gonzalo, Ramiro I y sus sucesores, con la fortificación de múltiples lugares como defensa y control del territorio.
El edificio más sobresaliente y significativo del conjunto es la iglesia de la Asunción, de una sola nave, rematada por tres ábsides semicirculares, con cripta bajo cada uno de ellos. En las acciones previas a la restauración, se recuperó en su altar la teca de las reliquias y dos pergaminos en letra carolina, de la segunda mitad del siglo XII, con textos bíblicos, como los Diez Mandamientos, la Genealogía de Jesús y la Anunciación de San Juan Bautista. El otro narra la consagración de la iglesia.
Una rampa empedrada conduce a un amplio portal bajo una arcada de medio punto, que da entrada al recinto amurallado. Es de construcción rústica, irregular, de piedra laja y muro seco. La muralla, con más de 150 metros de longitud, está reforzada por cuatro cubos semicirculares. Muy modificada a lo largo del tiempo, se alzó como un muro de contención y nivelación, alcanzando una altura superior a los cuatro metros. En el siglo XVIII, momento de crecimiento económico y renovación de edificios, se dieron nuevas y numerosas reformas en los anteriores conjuntos mencionados.
Tras esas modificaciones, la desamortización y la desaparición del señorío de Roda en 1836, así como los acontecimientos de 1936 durante la Guerra Civil, con la quema de los retablos y el fenómeno de despoblación que se dio en la década de 1960, dejaron al conjunto en un estado completo de abandono, hundiéndose numerosas cubiertas de los edificios y produciéndose goteras en las iglesias, borrando algunas pinturas que decoraban sus muros.
En 1979 fue declarado Conjunto Histórico Artístico todo el recinto murado y la ermita de San Bartolomé. La caída de parte de la muralla en 1997 hizo que se iniciaran los primeros trabajos de restauración en esta parte del conjunto. Y en 1999 se procedió a la restauración de fachadas y cubiertas de las iglesias, trabajos que continuaron con la recuperación del murete superior en febrero de 2000, faltando por consolidar de las pinturas del interior de la iglesia y la recuperación de la casa-abadía colindante, con el propósito de instalar algún tipo de alojamiento turístico junto al conjunto.