Vox lamenta la presencia de vendedores ilegales durante las Fiestas de San Lorenzo - VOX HUESCA
HUESCA 13 Ago. (EUROPA PRESS) -
El Grupo Municipal de Vox en el Ayuntamiento de Huesca ha denunciado que, mientras el equipo de gobierno de Lorena Orduna vende una imagen idílica de las fiestas de San Lorenzo, la realidad que viven muchos oscenses y visitantes es muy distinta: un "otro" San Lorenzo marcado por la presencia masiva de vendedores ilegales, tanto en el recinto ferial como en diferentes puntos de la ciudad.
En el propio recinto ferial, "el top manta se ha instalado de forma profesionalizada, con alumbrado propio, servicio de comidas e infraestructuras que nada tienen que envidiar a las de un evento autorizado, lo que evidencia la total permisividad y falta de control municipal", han señalado desde Vox.
"A esto se suma un auténtico campamento de vendedores ilegales asentado en Huesca, desde el que se despliegan a lo largo de toda la ciudad durante las fiestas. Este campamento, además de suponer un foco de actividad ilegal, provoca graves molestias a los vecinos de la zona: ruidos continuos, suciedad acumulada, inseguridad y ocupación indebida del espacio público", han continuado diciendo.
Desde Vox han lamentado que "mientras los oscenses cumplen con las ordenanzas, pagan impuestos y respetan las normas, otros disfrutan de barra libre de impunidad ante la pasividad del Ayuntamiento", y han cuestionado: "¿Es este el atractivo turístico que la señora Orduna quiere poner en marcha en Huesca? ¿Es esta la imagen que se quiere proyectar al visitante?". En este sentido han recordado que la competencia desleal que ejercen estos vendedores perjudica directamente al comercio local y a los hosteleros que sí cumplen con la ley.
Este grupo municipal ha exigido al equipo de gobierno que actúe de inmediato para acabar con esta situación, intensifique la presencia policial y devuelva a San Lorenzo el respeto que merece. No se puede tolerar que, mientras se presume de fiestas "atractivas y seguras", se mire hacia otro lado ante la ocupación ilegal del espacio público y el negocio clandestino.
Para Vox, "defender nuestras fiestas también significa defender la legalidad, proteger al comercio local, garantizar la seguridad de todos los asistentes y preservar la tranquilidad de los vecinos". Han finalizado diciendo que "lo que está ocurriendo en Huesca no es una anécdota: es una muestra de dejación de funciones que perjudica a la ciudad y mancha la imagen de San Lorenzo".