Zaragoza.- El Centro Cultural 'Mariano Mesonada' de Utebo inaugura esta semana la exposición 'Francisco Pradilla'

Actualizado 14/01/2007 19:14:17 CET

UTEBO (ZARAGOZA), 14 Ene. (EUROPA PRESS) -

El Centro Cultural 'Mariano Mesonada' del municipio zaragozano de Utebo inaugurará el próximo jueves, 18 de enero, la exposición 'Francisco Pradilla'. Con esta muestra, el centro cultural inicia su programación expositiva para 2007, presentando las acuarelas de este artista de Villanueva de Gállego, que son propiedad de este Ayuntamiento.

En la exposición pueden verse atletas griegos, guerreros medievales, damas inglesas, españolas y francesas del Renacimiento junto a otros personajes de diferentes etapas históricas, en 35 acuarelas que el Consistorio de Villanueva de Gállego, municipio natal del pintor, ha adquirido recientemente. Esta serie fue realizada en 1866. Además se puede ver también varios óleos titulados 'Una invasión. Rincones perdidos de Pontevedra', 'Paisaje campestre con figuras', y 'La viuda'.

En los tres casos se trata de lienzos de las últimas etapas de la vida del artista, obras que muestran una evolución en la pincelada y la concepción espacial de este pintor, uno de los grandes artistas olvidados de Aragón. Conocido especialmente por sus cuadros de costumbres, sus relatos y sus cuadros históricos, Pradilla es un pintor extraordinario que merece la pena conocer.

FRANCISCO PRADILLA

Francisco Pradilla nació en la localidad aragonesa de Villanueva de Gállego en 1848, formándose en Zaragoza con el escenógrafo Manuel Salvador. Se trasladó posteriormente a Madrid y Roma, para continuar su aprendizaje. En 1878 envió su 'Juana la Loca' a la Exposición Nacional, donde obtuvo una Medalla de Honor gracias a la brillantez y la fuerza de su estilo realista, en el que las pinceladas de óleo vibran y se aprecian claramente en el lienzo.

El éxito obtenido motivó que el Senado le encargara un cuadro sobre la 'Rendición de Granada'. En 1881 fue nombrado director de la Academia Española en Roma, cargo que abandonó después de dos años para regresar a Madrid, donde fue durante una temporada director del Museo del Prado. En su amplia producción destacan los cuadros de género y los retratos, así como la decoración del madrileño Palacio de Linares. Pradilla falleció en Madrid en 1921.