ZARAGOZA 31 Ene. (EUROPA PRESS) -
Una exposición fotográfica, ampliamente documentada, acercará a la sala de exposiciones del Cuarto Espacio de la Diputación de Zaragoza (DPZ) la realidad y la situación en la que viven los inmigrantes. Se relacionan sus experiencias con las de otras personas que encuentran en su camino, desde que salen de su localidad natal en África hasta que llegan a España, uniendo todas sus experiencias en un punto común: su alimentación y los distintos lugares en los que comen y viven.
'Soy el que come, eres el que me come, somos lo que comemos' presenta una novedosa propuesta al público zaragozano desde su inauguración mañana jueves, a las 19,00 horas, y hasta el próximo día 11 de marzo, una iniciativa en la que se compara el distinto modo de vida de las personas y su diferente estatus social según sea su alimentación.
La muestra, realizada por las ganadoras de la beca de Creación Norte, ha sido presentada hoy en el Palacio Provincial en un acto que ha contado con la presencia de la presidenta de la Comisión de Cultura de la Diputación de Zaragoza, Cristina Palacín; la directora de Fundación Norte; Ana Revilla; y las ganadoras de la Beca de Creación Norte, beca de la que ha surgido esta exposición, Magda Bandera y Tatiana Donoso.
Esta exposición fotográfica reproduce el viaje de los 30.000 subsaharianos que llegaron a las costas españolas en el año 2006 a bordo de un cayuco, y la misma se ha realizado durante el disfrute de la Beca de Creación Norte que patrocinan la Fundación Norte y el Área de Cultura y Patrimonio de la Institución Provincial.
Para reproducir este viaje, la fotógrafa Tatiana Donoso y la reportera Magda Bandera han reproducido su periplo a través de Senegal, Mauritania, las Islas Canarias y la Península Ibérica, fotografiando y conversando con las principales personas con las que un inmigrante se encuentra en su camino, desde políticos hasta guardias civiles, turistas y vecinos de los municipios.
En cada caso, las autoras de la muestra han realizado fotografías de estas personas, de su comida --en la mayoría de los casos de lo que almuerzan--, y del lugar donde comen, de su salón o de su casa según los casos. Junto a la fotografía, se sitúan además carteles informativos sobre las características nutricionales de los platos que se observan en las imágenes y sobre el lugar y situación en las que han sido tomadas las fotografías.
"Este proyecto nace de un viaje que hicimos a Kosovo. Allí observamos como vivían los serbios aislados y recibiendo solo la ayuda de Naciones Unidas", explicó Tatiana Donoso. Además, "la inmigración y la alimentación nos preocupaban, porque observamos que cuando alguien está mejor alimentado tiene más posibilidades de mejorar su vida", apostilló.
Así, la muestra realiza un "viaje en paralelo" relacionando los tramos del viaje del inmigrante con la alimentación, "con lo que comían y donde comían, porque eso está relacionado con su estatus social y con las aspiraciones que tenían". "En las primeras salas --apuntó Magda Bandera-- se ve al inmigrante antes de partir, cuando sale de su aldea a otras".
"No se realiza un seguimiento a una sola persona, sino que se reflejan distintas personas en diferentes etapas del viaje", apuntó Donoso. "Empezamos en mayo" con este proyecto, de manera que "permanecimos un mes en Senegal y Mauritania, una semana en Canarias" y después en el resto de la península hasta completar el trabajo en el mes de diciembre.
Recorriendo los retratos que componen 'Soy el que come, eres el que me come, somos lo que comemos' se observa como en muchos casos la comida de unos y otros es, en esencia, la misma "pero el lugar donde se como no, y es por eso por lo que muchos subsaharianos quieren venir aquí".
EL FRACASO DE UN SUEÑO
La conclusión de este viaje, han asegurado las autoras, "es el fracaso del sueño" de los inmigrantes. Estos, "pagan un precio muy alto por su sueño como es dejar a su familia, porque piensan que aquí ganarán más, y es así pero también aquí todo es más caro", recordó Donoso. "Allí consiguen estabilizar a su familia y se ganan el respeto de los demás por enviar dinero, pero el precio a pagar es muy alto y es que se quedan solos", reiteró.
Además, "hay que tener en cuenta a los que se quedan por el camino, a las mujeres que esperan (en África) una llamada de sus familiares que nunca llegan; o aquellos que consiguen llegar pero que no llaman porque no les va bien", apostilló Magda Bandera.
De esta manera, tal y como se refleja en el catálogo de la muestra, los africanos que logran establecerse en España deben trabajar sin descanso para enviar dinero a sus familiares y mantenerse a sí mismos, de forma que son sus parientes, por lo general numerosos, los que más se benefician de su esfuerzo.
El psiquiatra y profesor titular de la Universidad de Barcelona, Joseba Achotegui, inspirado en La Odisea de Ulises, acuñó el término 'síndrome de Ulises' para definir el estrés crónico y múltiple que padecen los inmigrantes que se enfrentan a situaciones extremas de miedo, soledad y lucha por la supervivencia, especialmente enfrentándose al primero de sus retos: cruzar el océano.
Las aguas que separan África de Europa se están convirtiendo en un siniestro cementerio. Según Franco Frattini, comisario de Justicia, Libertad y Seguridad de la Unión Europea, unas 3.000 han perdido la vida en 2006 en su intento por llegar a las costas europeas.
COLABORACIÓN
La Fundación Norte y la Diputación Provincial de Zaragoza mantienen, según indicó Cristina Palacín, una estrecha colaboración "que va más allá" de la organización de la presente muestra, ya que esta Fundación también participa en el desarrollo de otros premios y becas como 'Encuentra', organizado por la DPZ y la Fundación Uncastillo.
"Hace dos años nos propusieron participar de este proyecto", explicó Palacín, de manera que la Diputación aceptó la propuesta porque "se adapta a los objetivos del Cuarto Espacio, una sala que posibilita la participación de los jóvenes artistas que se adaptan a su vez a los nuevos lenguajes". Además, "el proyecto de la Fundación Norte está vertebrado por el compromiso social, en este caso con la inmigración, y busca la empatía con el espectador", aseguró.
Por su parte, la directora de la Fundación Norte, Ana Revilla, resaltó la importancia y la necesidad de que "el arte cuestione valores y propicie el diálogo, que no sólo provoque placer sino también reflexión", con exposiciones como la que desde mañana albergará el Cuarto Espacio, donde se presenta el arte "como transmisor de ideas"
Para ello, Revilla señaló que se destina una partida presupuestaria directa para realizar proyectos como este, a demás de buscar el apoyo institucional para realizar los catálogos de la misma. El año pasado se destinaron 18.000 euros del presupuesto a esta beca, "que este año se vuelve a convocar, porque es anual, con 24.000 euros". "La idea es apoyar el arte contemporáneo y demostrar que se pueden hacer proyectos en todas las disciplinas" causa por la que se ha aumentado el presupuesto destinado a esta beca.