Programa desarrollado en el Hospital Álvarez Buylla que permite que los pacientes pediátricos que van a operarse estén acompañados por uno de sus padres hasta el momento de la anestesia. - GOBIERNO DE ASTURIAS
OVIEDO, 21 Abr. (EUROPA PRESS) -
El Hospital Álvarez Buylla ha puesto en marcha un nuevo programa que permite que los pacientes pediátricos que van a operarse estén acompañados por uno de sus padres hasta el momento de la anestesia. De este modo, el centro de Mieres se convierte en el primero del Servicio de Salud del Principado (Sespa) en implantar un modelo de acompañamiento parental en quirófano pediátrico, una medida que forma parte de la estrategia de humanización de la atención sanitaria y que sigue las recomendaciones de las sociedades científicas de anestesia pediátrica y las del Ministerio de Sanidad.
El Ministerio de Sanidad aconseja esta medida por el impacto que la ansiedad preoperatoria tiene en la salud de los pacientes pediátricos. Se estima que hasta seis de cada diez niños presentan un nivel elevado de ansiedad antes de entrar en quirófano, lo que puede desencadenar respuestas fisiológicas intensas como taquicardia, hipertensión, broncoespasmo o llanto inconsolable y aumentar la necesidad de medicación anestésica. Además, el estrés previo a la cirugía se asocia a una recuperación más lenta y a alteraciones conductuales en días posteriores, como pesadillas, fobias o ansiedad de separación.
La presencia de uno de los padres durante la inducción anestésica actúa como elemento protector que reduce estas reacciones, mejora la seguridad del procedimiento y contribuye a una experiencia más positiva para los niños y sus familias.
En este marco, el Hospital Vital Álvarez Buylla ha diseñado un programa de acompañamiento que incluye información detallada en la consulta de preanestesia, la firma de un compromiso informado y un circuito guiado por profesionales de enfermería y anestesia. Su aplicación se realizará siempre bajo criterios de seguridad clínica y podrá adaptarse en situaciones de urgencia o cuando las condiciones del quirófano lo requieran.
Además, el centro sanitario realizará una evaluación periódica del protocolo para garantizar su eficacia y seguridad. El equipo de Anestesia y la Unidad de Calidad analizarán indicadores como el nivel de ansiedad preoperatoria, la satisfacción de las familias, la adecuación del circuito y la seguridad del procedimiento.