La concejala de Hacienda de Gijón, María Mitre, interviene en el Pleno Municipal. - EUROPA PRESS
GIJÓN, 15 Abr. (EUROPA PRESS) -
El Pleno del Ayuntamiento de Gijón ha aprobado este miércoles ha aprobado este miércoles modificaciones presupuestarias que permitirán, en su mayor parte, dotar de partidas a obras financieramente sostenibles con cargo al remanente.
La concejala de Hacienda, María Mitre, ha resaltado que gracias a ello se van a ejecutar inversiones por más de 17 millones de euros, que complementan a las ya previstas en el presupuesto de 2026.
Entre estas inversiones, ha citado la reforma del Hogar de Ceares, la creación de un nuevo polideportivo en La Calzada, la reforma del antiguo asilo Pola (Museo Nicanor Piñole), la renovación de pavimentos en la zona urbana y rural, la reforma del estadio municipal de El Molinón, la adecuación del edificio de la finca La Isla, la reforma del parque de Avelino Vidal, obras de mejora en los museos de la ciudad y creación de nuevos aparcamientos.
Las modificaciones incluyen también casi un millón de euros con destinado al Patronato Deportivo Municipal (PDM) y 350.000 euros para la Fundación Municipal de Servicios Sociales (FMSS), para colaborar con la Cocina Económica para la reforma del comedor social. Sobre esta última modificación, Podemos e IU se han abstenido, al indicar que se trata de una reforma en un edificio privado.
Por parte del PSOE, la concejala María Pineda ha justificado el voto a favor de su grupo municipal por ser necesarias, si bien ha considerado que algunas de ellas obedecen más a un interés del Gobierno local de hacerse propaganda o de acallar a los vecinos.
Entre estas últimas ha citado los 200.000 euros para la adecuación provisional de Naval Azul, la reforma de cubiertas de El Molinón y a la plataforma única de Cimadevilla.
Ha rechazado, asimismo, que se pueda llamar disuasorio al aparcamiento del bus turístico, al tiempo que ha visto escasa la inversión en solo tres viviendas de emergencia. Sobre vivienda, ha cuestionado la compra del edificio en la calle de Zaragoza, con la que "tratan de darle aire a sus amigos, esos de las congregaciones religiosas", ha llamado la atención.
También ha puesto en duda que el Gobierno local, con solo 8,5 millones de euros de remanente que queda, al que hay que restar gastos previsibles, vaya a abonar parte de la deuda que tiene el Ayuntamiento con los vecinos con ayudas a fachadas concedidas.
Por parte del portavoz de IU, Javier Suárez Llana, ha celebrado que se incluyan en estas modificaciones algunas reivindicaciones que su grupo municipal había planteado, como la nueva Unidad de Trabajo Social en Pumarín o las mejoras en áreas de juegos infantiles, pero ha mostrado su "perplejidad" por la necesidad de hacer aportaciones al PDM, así como dudas por la dotación para la actuación provisional en Naval Azul.
También ha visto insuficiente la inversión en viviendas de emergencia y el que estén alejadas del centro urbano, al opinar que no promueve un modelo integración.
En parecidos términos se ha expresado la portavoz de Podemos, Olaya Suárez, quien ha indicado que estarán vigilantes al cumplimiento de las inversiones. Al tiempo, ha cuestionado los 150.000 euros para la parada del bus turístico y los 200.000 euros de la adecuación provisional de Naval Azul.
ESCUELA DE CERO A TRES
En otro orden de temas, el Pleno ha aprobado, con al voto en contra de los grupos de izquierda, el cambio de subclase/categoría de equipamiento religioso existente a equipamiento educativo en el número 2 de la parcela sita en calle Fernando El Santo. En él el Codema tiene proyectado abrir una escuela infantil de cero a tres años con 78 plazas.
Sobre este asunto, el concejal de Urbanismo, Jesús Martínez Salvador, ha defendido que se trata de un cambio de subclase, de religioso a educativo, por un progresivo aumento de la demanda de esta etapa educativa y el descenso de actividad religiosa.
Ha remarcado, asimismo, que no supondría "nunca" una alteración sustancial de entorno y tampoco tendría impacto en las actividades comerciales de la zona. Ha incidido, además, en que para llevarlo a cabo no requiere tramitación de un Plan Especial como pedía el PSOE.
El concejal socialista Tino Vaquero, por su parte, se ha quejado de la reducción de la tramitación, que queda reducida a un simple escrito del peticionario sin motivar siquiera la necesidad de esta escuela ni su afectación al barrio.
A su juicio, lo que hace el Gobierno local con esta aprobación es una "forma arbitraria de actuar" y ha rechazo la idea de que se pueda asegurar que un convento tiene la misma afectación al entorno que una escuela de cero a tres años. "Es un razonamiento curioso", ha señalado el edil, quien ha acusado al Ejecutivo municipal de "retorcer la norma a su antojo".