El presidente del Principado, Adrián Barbón, respondiendo a las preguntas de los portavoces parlamentarios en el Pleno de la JGPA. - PRINCIPADO
OVIEDO, 4 Mar. (EUROPA PRESS) -
El presidente del Principado, Adrián Barbón, ha defendido este miércoles en el Pleno de la Junta General la gestión pública del sistema de residuos en Asturias y ha rechazado las acusaciones del portavoz de Foro Asturias, Adrián Pumares, quien le ha reprochado "no tener ni idea de qué hacer con la basura" tras siete años de Gobierno y ha advertido de la falta de un plan autonómico de residuos para cumplir los objetivos europeos.
Barbón ha asegurado que el modelo asturiano "cumple con los objetivos europeos" y, aunque "no es perfecto", considera que "ha sido muy útil para eliminar un problema endémico" derivado de los antiguos vertederos municipales. "Claro que puede mejorarse, pero es un sistema que ha permitido dar un salto en la calidad ambiental de Asturias", ha afirmado.
El jefe del Ejecutivo autonómico ha ironizado sobre las reiteradas menciones a la exconsejera Nieves Roqueñí, acusando a Pumares de "obsesionarse con nombres" en lugar de reconocer que "ha sido el PSOE el que ha construido el sistema público de gestión de residuos en Asturias". "A otros les molesta que aquí apostemos por lo público, mientras en otros territorios han privatizado para beneficio de unos pocos", ha señalado.
PLAN INTEGRADO DE RESIDUOS
Pumares ha advertido que "los asturianos acabarán pagando en el recibo de la basura los errores de gestión de su Gobierno", concluyendo que la política de residuos del Ejecutivo "es puro ejemplo de improvisación y falta de rumbo" y recordando que el anterior Plan Estratégico de Residuos (Perpa) expiró en 2024 sin que se haya aprobado el nuevo Plan Integrado de Residuos para una Economía Circular (Pireca). "A este paso lo elaborarán más allá de 2030", ha criticado.
El dirigente forista ha alertado de que esta falta de planificación puede afectar a la llegada de fondos europeos y ha denunciado los continuos cambios de fechas en la elaboración del plan, situándolo ahora en el periodo 2026-2030.
Barbón ha reconocido que el nuevo Pireca "va con retraso" respecto al calendario previsto, aunque ha precisado que ya ha superado el trámite de información pública y cuenta con informe ambiental estratégico. "Estamos haciendo todo lo posible para que este año 2026 esté en marcha. ¿Y sabe por qué hablamos 2030? Porque somos un gobierno que ve a medio y largo plazo, y tenemos claro que nuestra responsabilidad va a continuar en los próximos años y por eso queremos diseñar la Asturias del futuro", ha apuntado.
PLANTA DE FRACCIÓN RESTO
Pumares ha criticado también la gestión de la planta de tratamiento de la fracción resto, que sufrió un incendio en 2024 "sin seguro" y cuya puesta en marcha se ha aplazado a 2026. Ha asegurado que el Gobierno "sigue sin decidir qué hacer con las 150.000 toneladas de residuos" que generará y que su política "solo ha consistido en incinerar o colmatar vertederos".
En relación con el Combustible Sólido Recuperado (CSR) de Cogersa, Barbón ha remarcado que "no es basura" y ha defendido la inversión como "una de las más importantes para cumplir los objetivos europeos". Ha explicado que la puesta en funcionamiento "será progresiva para evitar nuevos problemas" y ha añadido que el Gobierno asturiano busca "la mejor solución para su aprovechamiento energético", incluida la "producción o consumo de CSR en determinadas plantas".
El presidente también ha reconocido que el incendio ocurrido en la planta de Cogersa en abril de 2024 fue "un golpe duro" para el Gobierno, pero ha insistido en que "no falta planificación". "Lo que hay es una gestión responsable, control y voluntad de mejora", con una investigación interna para saber qué ocurrió, depurar responsabilidades y evitar que vuelva a suceder.
En cuanto al impacto económico en la tasa de basuras, Barbón ha negado que sea responsabilidad del Principado y ha recordado que "son las directivas comunitarias las que obligan a repercutir el coste real del tratamiento en los ciudadanos". "Decir lo contrario es mentir", ha afirmado, instando a reducir ese impacto "reciclando más".