Archivo - Zona de perros sueltos en el parque de los Pericones, en Gijón - EUROPA PRESS - Archivo
GIJÓN, 9 Jun. (EUROPA PRESS) -
El concejal del Grupo Municipal de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Gijón Rubén Pérez Carcedo llevará al próximo Pleno el elaborar un registro de ADN canino de forma que se puedan aplicar las sanciones ya reconocidas en la normativa local para sancionar por los excrementos no recogidos.
Pérez Carcedo ha incidido en que Emulsa, en 2020, recogió en la ciudad 65.959 excrementos caninos de la vía pública, con un pico de 8.270 en el mes de septiembre, lo que supone la recogida más de 180 excrementos al día.
Esto prueba, según una nota de prensa de la formación naranja, la magnitud de este problema, que además ofrece ""una imagen negativa de la ciudad, dificulta las tareas de limpieza viaria, ocasiona numerosas molestias a los ciudadanos, incide negativamente en la convivencia ciudadana y constituye un factor de riesgo para el potencial contagio de enfermedades, especialmente entre los más pequeños", ha advertido.
Asimismo, el edil ha incidido en que las campañas de concienciación ciudadana realizadas no parece estar haciendo el resultado esperado, si bien ha dejado claro que la inmensa mayoría de los ciudadanos que tienen mascota cumplen con la normativa.
Pérez Carcedo, además, ha señalado que este registro de ADN canino facilitaría la identificación del animal y serviría no solo para que su dueño recoja los excrementos y si no se le sancione, pero también para saber la procedencia del perro en caso de camadas indeseadas o abandono animal. Las sanciones por no recoger excrementos es entre 300 y 600 euros, según recoge la Ordenanza de Tenencia de Animales.
El concejal ha incidido en que es una medida que ya se ha implantado con bastante éxito en varias ciudades como Zaragoza y Málaga.
Según él, se trataría de complementar el actual sistema de chipado con un registro de AND. Las muestras de ADN (que sería de la saliva del animal) se realizarían en colaboración con los centros veterinarios de la ciudad, igual que se hace ahora el chipado, y posteriormente se analizarían en un laboratorio especializado que sería el encargado de hacer el registro propiamente dicho.
Pérez Carcedo ha recalcado que Gijón cuenta con la ventaja de ya disponer de un laboratorio de este tipo, el que tiene la cooperativa de agricultores, consumidores y usuarios de Gijón. Esto abarata el coste, que ronda los 20 euros por análisis. Y si bien ha reconocido que este registro por sí mismo no va a atajar el problema de los excrementos, sí cree que va a contribuir a paliarlo por el efecto disuasorio que tiene.