OVIEDO 15 Nov. (EUROPA PRESS) -
El Museo de Bellas Artes de Asturias acoge, dentro de su programa 'La obra invitada' un lienzo pintado por el artista asturiano Luis Fernández hacia 1934-1935 titulado 'Portrait' (Retrato) perteneciente al Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid. La obra estará en Asturias hasta el día 17 de febrero de 2019 en la sala 22 del Edificio Ampliación.
El cuadro ha sido presentado por el director del Bellas Artes, Alfonso Palacio. Ha explicado que Luis Fernández (Oviedo, 1900-París, 1973) es uno de los creadores españoles más importantes del siglo XX.
Tras su marcha a París en 1924, Fernández entró en contacto con lo más granado de la vanguardia internacional, hecho que le sirvió para conocer y profundizar en alguno de los movimientos artísticos más importantes del momento tales como el surrealismo o el cubismo.
A partir de la década de los años cincuenta, el artista asturiano alcanzó su etapa de madurez, caracterizada por una peculiar y muy personal figuración, totalmente apartada de las corrientes en boga de la época, que le han convertido en uno de los creadores más singulares de la primera mitad del siglo XX. La obra invitada elegida representa a un hombre sentado sobre una silla y que sostiene entre sus manos una viola con una única cuerda.
Una composición con un marcado aire nostálgico apreciable no sólo en la delgadez, postura y rasgos faciales del retratado sino, también, en la austera y fría gama cromática elegida por Fernández y que relacionan esta obra con uno de los artistas que más interesaron al creador asturiano, Pablo Picasso.
A pesar de que Luis Fernández proyectó con frecuencia su propia fisonomía sobre los rostros de las personas que pintaba, en esta ocasión el artista retrató a un compañero de trabajo, Jean Sebastián Szwarc, con el que coincidió en la imprenta parisina en la que laboró desde mediados de 1920 hasta comienzos de la década de los treinta. Un personaje que, además, fue coleccionista de la obra del artista asturiano y del que éste realizó otros retratos.
En este sentido, el Museo de Bellas Artes de Asturias conserva una pieza en la que Szwarc vuelve a ser el protagonista. Se trata de una anamorfosis, pintada por Luis Fernández entre 1934 y 1936, en la que aparece la misma figura, dispuesta de igual manera y con idéntico instrumento entre sus manos, con la única diferencia, además de la contracción longitudinal del espacio pictórico, de una mayor intensidad de la paleta cromática.
Esta invitación pretende hacer dialogar ambas creaciones, al mismo tiempo que profundizar en una de las personalidades artísticas más atractivas y excepcionales del panorama nacional que, a pesar de haber nacido en Oviedo, desarrolló toda su obra en el París de las denominas vanguardias históricas y de la que el Museo de Bellas Artes de Asturias le ha dedicado una sala monográfica.
En torno a la Obra Invitada de Luis Fernández, El Museo de Bellas Artes de Asturias organizará una serie de actividades para distintos públicos entre las que se proyectarán visitas guiadas para adultos, talleres para familias y conferencias.