OVIEDO, 28 Jun. (EUROPA PRESS) -
La villa marinera de Cudillero se prepara para celebrar este domingo su emblemática fiesta de L'Amuravela, acto central de sus fiestas patronales en honor a San Pedro, patrón del municipio, y declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional desde 1976.
La edición de este año tendrá un relevo generacional significativo: Juan Luis Fernández, hostelero local de 36 años y licenciado en Historia, asumirá por primera vez el papel de recitador, tomando el testigo de Cesáreo Marqués, quien lo desempeñó durante las últimas cuatro décadas.
El acto central de L'Amuravela tendrá lugar al mediodía en la Ribera, donde Fernández recitará en verso y en pixueto --el dialecto local-- un sermón ironizante que repasa los eventos del último año y solicita la protección de San Pedro. A continuación, se realiza la maniobra de saludo, con manejo de velas y quema de dos gigantes, seguida de una traca final desde el puerto.
La celebración, que forma parte de un programa festivo que se extenderá hasta el 1 de julio, incluye también las festividades de San Pablo (30 de junio) y San Pablín (1 de julio), con actos religiosos, procesiones y el tradicional bautizo pixueto en el puerto de la villa.
ORÍGENES MARINEROS CON INSPIRACIÓN AMERICANA
Aunque se desconoce la fecha exacta del inicio de la tradición, diversos estudios sitúan su origen hacia 1569, coincidiendo con la construcción de la Iglesia de San Pedro. L'Amuravela rememora también los viajes de marineros pixuetos que participaron en la Conquista de La Florida a bordo de la nave 'El Espíritu Santo', construida en el propio puerto pixueto, y que habrían traído consigo la costumbre de saludar al Almirante, trasladándola a su devoción por el patrón San Pedro.
Este detalle explicaría el rito marinero de la maniobra de saludo que forma parte de la ceremonia, y que se realiza desde embarcaciones engalanadas frente al muelle.
Durante siglos, L'Amuravela se ha transmitido de manera oral y popular, de generación en generación, convirtiéndose en un ejercicio de identidad colectiva y en un acto de devoción laica con una clara dimensión cultural y etnográfica. El contenido del sermón cambia cada año y mezcla crónica local, sátira política, referencias históricas y lenguaje popular, siempre con una carga irónica y festiva.
Desde el siglo XX, el texto comenzó a escribirse y archivarse, permitiendo preservar parte del patrimonio lingüístico y humorístico que caracteriza a esta tradición. Uno de los recitadores más emblemáticos ha sido Cesáreo Marqués, quien durante cuarenta años mantuvo viva la tradición con su estilo propio y su profundo conocimiento del dialecto pixueto.
L'Amuravela es, hoy en día, una de las manifestaciones culturales y lingüísticas más importantes de Asturias, ejemplo de patrimonio inmaterial vivo. Además de su valor religioso, la fiesta destaca por su raíz marinera y su ambiente popular y festivo, con pasacalles, procesiones, música y verbena durante los días centrales de la festividad.
La celebración se desarrolla en un escenario pintoresco: el anfiteatro natural de Cudillero, entre velas desplegadas y fachadas coloridas, evocando el vínculo entre el pueblo y el mar.