El fiscal pide 30 años de cárcel para el acusado de asesinar a un trabajador en una nave de Oviedo en 2010

Publicado 03/12/2019 13:59:09CET

OVIEDO, 3 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Fiscalía del Principado de Asturias solicita 30 años de prisión para el acusado de acabar con la vida de un trabajador en una nave de Oviedo en 2010. El escrito de acusación provisional de la Fiscalía ha sido presentado en el Juzgado de Instrucción número 4 de Oviedo.

El Ministerio Fiscal sostiene que, entre las 13:42 horas y las 14:15 del día 11 de noviembre de 2010, en la nave de la empresa Brico Cook, en la calle Coronel Bobes de Oviedo, el acusado, nacido en 1981 y guiado por un ánimo de obtener un beneficio económico ilícito, tras cubrir sus manos con unos guantes de látex que se rompieron parcialmente al ponérselos, y con la finalidad de no dejar huellas, comprobó que la puerta que daba acceso a la oficina no estaba cerrada con llave, sino tan solo encajada.

Así, según recoge el escrito de Fiscalía, la empujó y logró acceder al interior de la nave, procediendo a realizar una primera búsqueda de algo de valor en la planta baja, encontrando en las dependencias de la oficina, en una carpeta de color azul guardada entre otras dos carpetas dentro de un armario que no estaba cerrado con llave, diferentes monedas por importe de 50 euros, que cogió. Seguidamente, el acusado inspeccionó hasta el fondo de la nave, sin encontrar nada más de valor, y volvió a la entrada.

A continuación, el acusado procedió a inspeccionar las dos plantas superiores, así como el altillo situado entre la planta primera y segunda, utilizando para ello la escalera central que une las diferentes estancias de la nave. Una vez hubo accedido a la planta segunda, se encontró sobre un sofá cama plegado a un trabajador de la empresa, que en ese momento se encontraba en su periodo de descanso. El trabajador se despertó repentinamente, momento en que el acusado, con intención de acabar con su vida, así como de apoderarse de todo aquello de valor que el hombre pudiera tener en su poder, cogió un elemento pesado inciso contuso, que no ha sido localizado, tipo uña o pata de cabra de considerables dimensiones que se encontraba en ese lugar, y le golpeó con el mismo, utilizando para ello una violencia extrema e innecesaria. Le propinó múltiples golpes, que provocaron su fallecimiento.

El acusado aprovechó para registrarle la ropa y cogerle la cartera que llevaba con todas sus tarjetas y 100 euros. A continuación se dio a la fuga, dejando allí el cadáver del hombre. Este no se esperaba el ataque al estar durmiendo la siesta, de tal manera que no pudo prever la agresión ni defenderse de la misma.

El acusado utilizó una violencia extrema e innecesaria, al asestar de forma brutal diferentes golpes a la víctima en órganos vitales, que excedieron con creces de los necesarios para producirle la muerte. En la fuga, el acusado descendió por la escalera central hasta llegar a la planta baja, en la que encontró un baño en donde, tras encender el interruptor de la luz, limpió toda la sangre de la víctima que pudo y que tenía en sus manos y en sus ropas, eliminando también las manchas de sangre del servicio.

A continuación, se encontró una taquilla que utilizaba el fallecido para guardar sus pertenencias, cogiendo el acusado una herramienta tipo destornillador que encontró en una caja de que estaba abierta justo debajo del armario, con el que pudo forzar la cerradura del mismo, en busca de algo de valor. No encontró nada.

Finalmente salió de la nave por la misma puerta peatonal de la calle Coronel Bobes, a la derecha hacia la calle Almacenes Industriales, desde donde huyó de forma definitiva.

Para cometer los referidos delitos el acusado eligió el marco temporal entre las 13:00 y las 15:00 horas, sabiendo que era la hora del almuerzo en el establecimiento, así como que en la empresa solo había dos trabajadores, una de ellas que abandonaba las instalaciones para comer y otro la víctima, del que preveía que estuviera durmiendo la siesta tras el almuerzo.

El acusado se encuentra en situación de prisión provisional sin fianza por esta causa desde el día 21 de junio de 2018.

La Fiscalía considera que los hechos son constitutivos de un delito de asesinato; un delito de robo con violencia y un delito leve de hurto. Concurren en el acusado las agravantes de la responsabilidad criminal de aprovecharse de las circunstancias del lugar, tiempo o auxilio de otras personas que debiliten la defensa del ofendido o faciliten la impunidad del delincuente, para todos los delitos y la agravante de la responsabilidad de reincidencia para del delito de robo con violencia.

Y solicita que se condene al acusado a un total de 30 años de prisión y 10 de libertad vigilada. El Ministerio Fiscal solicita además que el acusado indemnice a la viuda del fallecido, con 150.000 euros y a su hija con 50.000 euros, más los intereses legales correspondientes.

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